Finalmente, Néstor Kirchner visitó ayer la 117ª Exposición Rural de Palermo y, tras una recorrida muy desorganizada, ratificó que «no habrá anuncios en cuanto a las retenciones al agro». «El sábado no pude estar, pero vengo trabajando desde hace 16 años con el campo», se disculpó el primer mandatario, quien recordó que fue el gobernador que subsidió la producción ovina durante la convertibilidad. No obstante, la última palabra la tuvo Luciano Miguens, presidente de la Sociedad Rural Argentina, quien aseguró: «Nos hubiese gustado contar con su presencia en un acto tan significativo para el campo». Ya desde la mañana, se cruzaron declaraciones entre dirigentes del campo y el gobierno. Temprano, Roberto Lavagna salió al cruce de los dichos de los ruralistas que le atribuyen al gobierno una posición dual, dado que «reclaman la eliminación de subsidios en el exterior, pero aplican retenciones a las exportaciones para subsidiar a otros sectores en la Argentina».
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«Quien hizo estos comentarios fue un gran irresponsable, porque está utilizando los argumentos de Japón, el país más proteccionista del mundo, para tratar de no liberalizar su comercio agrícola y le está dando más argumento», señaló el ministro de Economía. Lavagna resaltó que «es un acto de irresponsabilidad política que en medio de una negociación en la que se dirime el futuro de las exportaciones salga alguien a dar estos argumentos» y recordó que quien dijo estas palabras fue «un dirigente del campo que enfrenta elecciones», en clara alusión al ex presidente de la Sociedad Rural Argentina Enrique Crotto.
No obstante, Kirchner entendió que las declaraciones de su ministro se dirigían al presidente de Confederaciones Rurales Argentinas (CRA), Manuel Cabanellas, quien la semana pasada calificó a Lavagna de «hipócrita» por su postura respecto de los subsidios. Durante la conferencia de prensa que brindó por la tarde en la muestra, el primer mandatario puso paños fríos a la polémica, señalando que es admisible el reclamo de «mi amigo Cabanellas, pero en este momento hay asuntos más urgentes en la economía». «No descalifico los reclamos del campo», resaltó Kirchner, pero agregó: «No vengo acá a mentir ni a hacer demagogia, no quiero decir nada que después no se cumpla». Así, el Presidente dejó atrás cualquier especulación respecto de la posibilidad de eliminar las retenciones a las exportaciones agrícolas, el principal reclamo de los productores.
«La economía argentina da buenas respuestas, sigue creciendo y no presenta signos de amesetamiento», aseguró Kirchner, quien destacó el incremento que registraron la recaudación y las exportaciones y los resultados positivos que exhiben los principales indicadores económicos.
«La proyección de la economía está en 5 por ciento de crecimiento del Producto Bruto Interno (PBI) para este año y la recaudación nos volvió a dar una verdadera sorpresa, lo que marca una actividad constante con un crecimiento muy importante del IVA», destacó el primer mandatario. Asimismo, destacó el signo positivo que reflejan los indicadores económicos y rechazó la posibilidad de que la actividad haya ingresado en una meseta. «El crecimiento de las exportaciones fue un récord, el aumento de las importaciones fue muy importante y estos crecimientos marcan una actividad económica que muestra buenos índices en el consumo y servicios públicos», señaló el Presidente.
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