Pero su predilección por el Mercosur no debe confundirse con mayor flexibilidad en la negociación comercial: Con los Estados Unidos también habrá expansiones ideológicas, al menos durante el primer tramo del mandato.
Los actores principales de estas políticas no están definidos.
Pragmatismo de quien quiere conservar el poder a cualquier costo e ínfulas revolucionarias de quien llegó al poder al cabo de más de dos décadas de búsqueda, ambas cosas estarán combinadas en un gobierno de Lula. Es impensable un giro inmediato a la Menem, sencillamente porque el candidato guarda con el PT lazos difíciles de romper antes de que un fracaso en el gobierno demuestre la inviabilidad de una política determinada. Pero también es imposible concebir una ruptura con el juego de poder e intereses que domina a Brasil de la última década.
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