Corporación Financiera Internacional y un grupo de bancos encabezados por el Citigroup acordaron otorgarle a Arcor un crédito por u$s 280 millones, con el objeto de unificar su endeudamiento, prolongar los plazos de vencimiento de su deuda y financiar su programa de inversiones. El proyecto lleva el número 24.379 en los archivos de la CFI, el brazo para inversiones en el sector privado del Banco Mundial. Voceros habituales de Arcor se rehusaron a comentar la operación.
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El proyecto fue tratado por el «board» del organismo y aprobado la semana pasada. Del monto total, u$s 210 millones serán aportados por los bancos comerciales sindicados por el Citi, y los u$s 70 millones restantes por la CFI.
Una alta fuente local del Citi dijo a este diario que «las empresas argentinas con buen desempeño, que mantuvieron una actitud responsable durante la crisis y que tienen un excelente management, han vuelto a ser objeto de crédito para las entidades financieras internacionales». El grupo con sede en Nueva York organizó este año la mayor operación crediticia poscrisis, cuando consiguió un préstamo de u$s 1.400 millones para el Grupo Techint, parte del cual fue utilizado por la empresa que preside Paolo Rocca para comprar la acerera mexicana Hylsamex.
En el caso de Arcor, el montose aplicará básicamente a cancelar otro préstamo bancario por unos u$s 200 millones que vencía dentro de tres años. La nueva línea crediticia tiene vencimientos a partir del quinto año (cuando madurará la mayor parte del monto prestado) y terminará en el séptimo. La fuente declinó informar la tasa a la que se concederá el préstamo, pero seguramente será inferior a la que venía pagando el holding que encabeza Luis Pagani.
• Liderazgo
El monto restante del crédito, o sea, u$s 80 millones, será destinado a financiar inversiones industriales en la Argentina y en Brasil, y a sufragar parte de la compra de la firma alimentaria local La Campagnola, que según rumores surgidos de la Casa Rosada, implicarían un desembolso cercano a los u$s 50 millones.
El Citi comparte el liderazgo de la operación con la propia CFI (aportaría un monto similar al del organismo crediticio), y también intervinieron el Rabobank, el Santander y otras entidadesextranjeras y locales. La operación viene a reafirmar entonces que para los bancos internacionales vuelve a ser negocio prestarles a empresas argentinas. Además de las mencionadas operaciones de Techint y Arcor, trascendió que el Citi estaría trabajando en un crédito significativo destinado a la ampliación de la planta que tiene Aluar en Puerto Madryn.
Desde ya, el «riesgo argentino» hace que los préstamos paguen entre tres y cuatro por ciento más que países como Chile, y casi tres veces más que empresas de países industrializados. Se trata de un «costo argentino» que repercute sobre la rentabilidad de las empresas y sobre los propios precios internos de los bienes que elaboran las beneficiarias de los créditos.
Además, si los fondos se usan para adquirir empresas en el exterior (como en el caso de Techint) o en el país (como Arcor con La Campagnola), éstos no resultan en un incremento de la capacidad instalada local (con la esperable baja de precios por aumento de oferta) o en nuevos puestos de trabajo. De todos modos, se trata de una señal positiva respecto del sector empresario argentino, uno de los habituales objetos de las (casi siempre injustificadas) iras oficiales.
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