La crisis ya alcanzó a la joyería premium
-
Alarma fiscal: la caída de la recaudación golpea más a la Nación que a las provincias en lo que va de 2026
-
Finanzas en pareja: 5 consejos necesarios para potenciar tus ahorros en dólares y no terminar tu relación
Según explicó, a diferencia de otros rubros, en el de los bienes de lujo, recortar gastos es una tarea casi imposible por el alto valor de los materiales y de la mano de obra, y por eso, según explicó, los precios de estos productos no bajarán en 2009. «Hermes, por ejemplo, sólo fabrica 140.000 relojes por año. El resto de las marcas maneja patrones similares.
Estamos hablando de objetos exclusivos; por eso, aun con un importante freno en las ventas, los precios rara vez bajan.» En relación con la producción local de joyas y relojes, el empresario destacó los productos con sello argentino son de «muy buena calidad». «Las joyas y los relojes fabricados en este país son realmente óptimos, son reconocidos en todo el mundo porque usan materiales nobles y tienen buen diseño. De hecho, los turistas que visitan la Argentina, sobre todo los europeos, son de los consumidores que más compran alguno de los diseños locales», aseguró Pereyra, aunque aclaró que el tamaño de la industria local está muy por debajo de lo que era en su época dorada, hace sesenta años, «por la pérdida de tradición joyera», según justificó.
Finalmente, el empresario habló acerca de los gustos de los argentinos y aseguró que «son los clientes que menos necesidad de ostentar tienen y no compran objetos que estén directamente asociados a la marca, como sí hacen en otros países de la región».
También agregó que «el argentino no compra relojes que le den status, sino que se inclina por diseños más sobrios y se fija mucho en la calidad de los materiales. De hecho, prefieren los relojes de oro blanco, un material que en apariencia es igual al acero, en vez de los de oro amarillo, inconfundibles, que son los más vendidos en Panamá y en Venezuela».




Dejá tu comentario