3 de octubre 2001 - 00:00

La falta de mercado atenuó caída de bonos

Las especulaciones sobre la renuncia de Domingo Cavallo volvieron ayer a afectar los títulos y acciones locales. Renovados embates contra el ministro de Economía por parte de Raúl Alfonsín y Rodolfo Terragno -devenidos ya en habituales alarmistas y espantadores de inversores-, reforzaron los rumores. También pesaban en el ánimo de los operadores la fuerte caída de 14% de la recaudación de setiembre, las dudas sobre cómo cumplirá el gobierno con el déficit cero de ahora en más y la suba del dólar en Brasil. Ni la buena noticia del repunte de Wall Street cambió el humor. Con todos esos factores en contra, los títulos públicos argentinos no la pasaron tan mal como se esperaba. La caída promedio fue menor a 1% y el riesgo-país subió 1,57%, a 1.687 puntos. Se observa muy poco volumen de negocios y apenas contadas operaciones por montos significativos. Las AFJP, bancos y compañías de seguros tienen el gran stock de bonos, pero no los venden porque no quieren asumir pérdidas: están asentados en sus libros al precio que los compraron, que es bastante más alto que el actual.

La fuerte caída de la recaudación de setiembre impactó a medias en los títulos públicos, porque en la última hora de la rueda del lunes comenzaron una sostenida baja. Ayer completaron esa tendencia y descendieron en promedio 1% con lo que el riesgo-país se elevó a 1.687 puntos básicos, o sea 1,57% más que el día anterior.

Los títulos negociados fueron pocos por una sencilla razón: no hay manos dispuestas a deshacerse de ellos. Los títulos de la deuda están concentrados en tres sectores: AFJP, bancos y compañías de seguros. Ellos los tienen asentados en sus libros al valor de compra que es mucho más alto que el actual. Si los vendieran deberían asumir las pérdidas y castigar sus balances. Imagínese una AFJP que vende los bonos argentinos comprados con los aportes de los futuros jubilados y asienta la pérdida. Cuando les manda el resumen de cuenta a sus clientes, les dice que sus aportes bajaron porque perdieron dinero con los bonos argentinos. El cliente inmediatamente les preguntará: «¿Por qué vendieron los títulos públicos ahora, si yo me jubilo dentro de 15 años?». Hay bancos que tienen enormes cantidades de bonos que si hoy los vendieran deberían asumir un quebranto de cientos de millones de dólares. Las compañías de seguro verían mermar sus patrimonios que son la garantía ante los clientes. Estos tenedores de títulos son cautivos de los bajos precios, de allí la escasa oferta. Son pocos los tenedores individuales y en el exterior hace tiempo que se salieron de los bonos de la deuda argentina.

• Malas noticias

Fue por eso que ayer, un día de malas noticias para la Argentina (hay que sumarle la devaluación del real en Brasil), el principal título de la deuda argentina, el Global 2008 bajó apenas 0,79%, mientras los otros dos bonos del megacanje, el Global 2018 y el Global 2031, resignaron 2,81% y 1,87%, respectivamente. Los bonos Brady tuvieron cierres mixtos ya que el Par subió 0,81%, pero el FRB bajó 0,79% y el Discount, 0,37%.

• Tasas en baja

En el sector financiero continúa la baja de las tasas en los depósitos a plazo fijo para grandes inversores donde ahora se les paga 19,3% anual en pesos por colocaciones a 30 días. Hace una semana esa tasa era de 26%. En dólares, la tasa es de 13,4% anual (17% hace 7 días). La tasa interbancaria que el lunes subió a 12,5%, ayer cerró a 11,50% un nivel que es muy alto todavía.

Estas altas tasas hacen que el crédito al sector privado siga en retroceso. En pesos en los últimos 30 días el volumen de préstamos al sector privado bajó en 0,6% y 1,2% en dólares.

Por su parte, la Bolsa soportó una fuerte baja que, si bien es importante en porcentaje, se torna irrelevante al ver el escaso volumen de negocios.

El índice Merval que agrupa a las acciones líderes perdió 4,34% a 230,76 puntos con $ 7,4 millones de negocios.

Ni siquiera el hecho de que bajara la tasa de interés en los Estados Unidos entusiasmó a los inversores que están preocupados porque el déficit cero está comprometido con la baja recaudación y porque Brasil aumenta los problemas de la región.

En el balance final, sólo 5 papeles subieron, 20 bajaron y 6 quedaron igual.

En Brasil continuó la caída de la Bolsa, la suba del dólar y hubo un aumento leve del riesgo-país.

El índice Bovespa de la Bolsa de San Pablo perdió 1,43% con un escaso volumen de negocios equivalente a u$s 151 millones.

El dólar continuó en alza y cerró en 2,71 reales (+0,97%).

El riesgo-país, producto de la baja de los títulos públicos, subió a 1.192 puntos básicos (+0,08%).

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