Puede resultar muy aburrido el tránsito bursátil por enero, a menos que aparezca un estímulo que sacuda la modorra. Ayer, fue tercera etapa semanal y sin variar para nada su característica de mercado somnoliento, donde la escasez de órdenes impide todo tipo de dirección a la tendencia. Y así, se produce una suerte de mercado virtual, con escarceos simples y que pueden deparar diferencias mínimas: como para pasar el rato.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Un tipo de plaza para el simple actuar del «trading» y que genera días como estos tres vividos. En la víspera, el Merval volvió a tocar 1.333 de piso, voló más corto hacia arriba y sin pasar de 1.352 para concluir en 1.336: una diferencia de 0,63 por ciento negativa y que lentamente produce una regresión a la frontera de los 1.300, bastante temida.
Como con cuentagotas se suman las órdenes, en un horario que cada vez deja más lunares. Y restando los módicos montos de certificados, se totalizó unos 25 millones de pesos de efectivo para acciones.
Repasando por especies, otra vez Telefónica asumió 3% de merma, Rigolleau y Cresud con bajas de 2 por ciento, mientras por los aumentos se anotaron Solvay, Indupa, con 2 por ciento, y algunas de reducido lote, con 1%. Nada tiene mucho que ver con el trasfondo del mercado, el que se halla en la tensa calma que provee la incertidumbre.
Dejá tu comentario