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También el nivel de indigencia, es decir la proporción de la población que no tiene dinero para comer, se redujo al 17 por ciento en el primer semestre del año, desde el 25,7 por ciento del período anterior de 2003.
En ese mismo período la desocupación descendió al 14,8 por ciento en el segundo trimestre de este año desde el 17,8 por ciento de igual período de 2003, debido al crecimiento de la actividad económica, acompañado de una mayor intensidad en la utilización de la mano de obra.
En junio pasado una familia con dos hijos necesitaba 723,31 pesos para poder comer, viajar, y comprar algo de ropa, y no caer de esta manera debajo de la línea de pobreza.
En cuanto al costo de la Canasta Básica Alimentaria (CBA), que fija el umbral de la indigencia y que sólo marca el dinero necesario para adquirir alimentos, alcanzó en junio los 330,26 pesos, para el mismo grupo familiar.
El INDEC registró que el nivel de indigentes, que en junio de 2003 alcanzaba al 27,7 por ciento de la población, se redujo al 20,5 para fines del 2003, y en junio de este año al 17 por ciento, de acuerdo con el relevamiento sobre los 28 principales aglomerados urbanos.
Los hogares de menores recursos destinan el 51,37 por ciento de sus ingresos en alimentos, bebidas e indumentarias, mientras que los de mayores ingresos orientan el 28,80 por ciento de sus ingresos, según destacó un análisis del INDEC.
Antes de que se dieran a conocer las cifras, el ministro de Economía, Roberto Lavagna, consideró "muy significativa" esta baja, la cual confirma "una tendencia de disminución de los niveles de pobreza e indigencia".
En la primera mitad de 2003 se había registrado una declinación en los niveles de deterioro económico respecto al pico de octubre de 2002, cuando la pobreza alcanzaba al 57,5 por ciento de la población urbana.
Para paliar la pobreza y activar el consumo el Gobierno viene otorgando aumentos salariales, lo que repercute también en los salarios de convenios.
En el primer semestre del año los salarios del sector privado, donde se anotó varias renovaciones de convenios colectivos de trabajo, crecieron un 8,60 por ciento.
En tanto, en los primeros seis meses de 2004, los salarios del sector privado no registrado aumentaron un 3,73 por ciento, y los del sector público un 2,93 por ciento.
La medición que realiza el INDEC semestralmente sobre pobreza tiene en cuenta el nivel de vida en los 28 conglomerados urbanos más poblados del país.
Esta porción equivale al 70 por ciento de la población urbana, es decir, 24,1 millones de personas de los 36 millones que habitan el país.
El nordeste argentino es la zona más castigada, con un 60,3 por ciento de pobres y el 30,4 de sus habitantes por debajo de la línea de la indigencia.
Los menores niveles se registraron en la ciudad de Buenos Aires, donde la pobreza afecta al 15 por ciento de sus habitantes, seguida por la Patagonia, con el 31; y la región pampeana, con un 41,2 por ciento.
En cuanto al nivel de indigencia, la ciudad de Conocordia tiene el triste privilegio de encabezar la nómica con el 39 por ciento, seguida por Corrientes con el 33,7; Resistencia 30,9 por ciento.