La productividad empresarial de Estados Unidos creció en el tercer trimestre a su mejor ritmo en seis años y las nuevas solicitudes de seguro de desempleo cayeron a su mínimo en 10 meses la semana pasada, en una señal de que la crisis laboral podría estar tocando fondo.
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El Departamento de Trabajo dijo que la productividad subió a una tasa anual del 9,5 por ciento, su ritmo más acelerado desde el tercer trimestre del 2003, ya que las compañías produjeron más con menos personal para reducir costos.
Analistas consultados habían previsto que la productividad, que mide la producción por trabajador por hora, subiría a una tasa del 6,4 por ciento en el tercer trimestre. La productividad creció a un ritmo del 6,9 por ciento en el periodo abril-junio.
En otro informe, el departamento dijo que las nuevas solicitudes de seguro de desempleo cayeron en 20.000, a 512.000 la semana pasada, su menor nivel desde principios de enero.
Analistas encuestados preveían que los pedidos iniciales bajaran a 523.000 la semana pasada, desde una cifra reportada previamente de 530.000.
El dato de productividad "ha indicado resistencia y crecimiento, aunque también tiene una connotación negativa de que se está haciendo más con menos trabajadores", dijo Peter Kenny, director gerente de Knight Equity Markets en Jersey City, Nueva Jersey.
"Mientras vamos a un modelo más eficiente, nos tomará más tiempo alcanzar el pleno empleo. Espero que la desocupación suba gradualmente como lo hace la productividad", agregó.
La productividad en la industria manufacturera subió a una tasa récord del 13,6 por ciento en el tercer trimestre. La producción total no agrícola se recuperó al crecer un 4 por ciento en el trimestre julio-septiembre, después de caer un 1,1 por ciento en el periodo previo.
La productividad ha crecido fuertemente en los últimos dos trimestres, impulsada por los agresivos recortes de costos de las empresas.
Analistas ven poco espacio para más recortes y creen que esto, junto con el repunte del crecimiento económico en el tercer trimestre, podría provocar que las empresas comiencen a aumentar su personal.
La Reserva Federal expresó el miércoles su optimismo en que la recuperación económica esté en camino, aunque manifestó su preocupación de que el proceso sea lento mientras el gasto de las familias se mantiene acotado por las pérdidas de empleos, el bajo crecimiento salarial y las duras condiciones crediticias.
El banco central estadounidense dejó su tasa referencial cerca de cero el miércoles y se comprometió a mantenerla así por un extenso periodo.
"La combinación de un alza muy poderosa de la productividad y bajos costos laborales (...) mantiene a la inflación bajo control. Esto refuerza la capacidad de la Fed de permanecer al margen por un 'extenso periodo'", comentó Richard DeKaser, presidente de Woodley Park Research en Washington.
La economía creció a un ritmo anual del 3,5 por ciento en el periodo julio-septiembre, probablemente dando por terminada la peor recesión estadounidense en décadas.
En el informe semanal de desempleo, el promedio móvil de cuatro semanas, una mejor medida de tendencia porque elimina la volatilidad, cayó en 3.000, a 523.750, su menor nivel en casi 10 meses y la novena semana consecutiva de bajas, lo que indica que el mercado laboral sigue en camino de la estabilidad.
Entre otras señales de mejoría en el empleo, la cifra de personas que ha pedido beneficios en el largo plazo bajó en 68.000, a 5,75 millones, en la semana terminada el 24 de octubre, su menor cota desde marzo.
Las denominadas solicitudes continuas permanecieron bajo la marca de las 6 millones por tercera semana seguida.
En una señal de las nulas presiones inflacionarias, los costos laborales por unidad producida cayeron un 5,2 por ciento en el trimestre pasado, después de descender un 6,1 por ciento en el segundo trimestre. Los analistas esperaban que bajaran un 4 por ciento.
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