La Selección ya completó su plantel de sponsors

Economía

Sanyo no estará en el superclásico, pero igual se va a Alemania. La marca japonesa de electrodomésticos, cuya licencia para la Argentina tiene la empresa New San -de la familia Cherñajowsky-, acaba de firmar contrato con Puntogol -la firma que negocia en nombre de la AFA las licencias vinculadas a las selecciones- para convertirse en el último de los «proveedores» del equipo nacional. Sanyo, cabe recordarlo, estuvo en el «short-list» para ser el patrocinador de la camiseta de River Plate, pero fue superado en la línea de llegada por Petrobras. De hecho, la petrolera estatal brasileña presentará el lunes próximo el nuevo modelo Adidas de la casaca millonaria, ya con las letras negras de su marca. Por eso, el domingo en el clásico contra Boca Juniors la casaca de la banda roja no tendrá publicidad de Petrobras.

Sanyo
se sumará en la categoría «proveedor oficial» a Fibertel, Volkswagen y Villavicencio; los «sponsors oficiales» son Adidas, Coca-Cola, Quilmes, Carrefour, MasterCard, Repsol YPF, CTI Móvil y el Banco Nación. La llegada de la marca de electrodomésticos cierra el listado de estas dos categorías, que por primera vez está completo, un logro al que la AFA nunca había llegado en la «era Bielsa».

• Logo

Cintia Cordero, de Puntogol, admitió la versión; de hecho, desde ayer a la tarde el logo de Sanyo fue «subido» al site oficial de la AFA. La ejecutiva aseguró que -a diferencia del período pre-Mundial anterior, «los patrocinadores están viviendo una especie de euforia, y nos transmiten su satisfacción por las acciones de marketing que están encarando en relación con la Selección». Cabe recordar que hace un par de años este diario reflejó la cuasi rebelión de los patrocinadores, dado que el equipo de Bielsa «no enamoraba» a los hinchas y la inversión en patrocinio no se recuperaba.

Ahora casi todas las empresas mencionadas están encarando campañas vinculadas al equipo, los jugadores o el torneo, con éxito. Por caso,
Adidas se quedó sin stock de camisetas de la Selección, y muchos de sus «colegas» sponsors les piden prendas para ofrecerlas como premios en esas promociones, pero deberán aguardar a que las fábricas locales (¿desbordadas por la demanda?) les entreguen la nueva partida.

«Carrefour está con la promo de coleccionables de los jugadores; MasterCard con otra asociada a las compras con el plástico, CTI con tarjetas prepagas coleccionables, y así todas en mayor o menor grado de avance»,
agrega Cordero. La ejecutiva revela que van «muy bien» las ventas de artículos fabricados por una docena de licenciatarios, que abarcan desde ropa de cama hasta termos, pasando por bufandas y cuadernos.

Sin embargo, en este pre-Mundial sucede lo mismo que en otros:
empresas que se «cuelgan» del torneo y lanzan promociones sin tener los derechos. Cabe recordar, por caso, una publicidad de colchones Piero (un hincha durmiendo entre sábanas y almohadas celestes y blancas) que provocó una acción legal por parte de Puntogol. Esta vez las demandas estarían dirigidas contra McDonald's y la holandesa Philips; la diferencia es que ambas son sponsors oficiales de la FIFA (no de la Selección argentina) y disputarían el derecho de usar el Mundial como «marca». La empresa de electrodomésticos, por caso, promete un plasma idéntico al comprado si la Argentina gana el torneo, y si Puntogol gana el pleito deberá cancelarla. Sobre todo ahora al haber entrado Sanyo como proveedor.

Como se ve, el principal evento deportivo del planeta
provoca amores y odios en medidas casi idénticas. No deja de llamar la atención, sin embargo, que un equipo que viene cosechando derrota tras derrota haya entusiasmado tanto a empresarios y a hinchas por igual.

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