El equipo económico avanzó ayer con el cronograma del road-show de presentación de la oferta para salir del default. De acuerdo con lo convenido con los bancos asesores, comenzaría a fin de mes -en paralelo con el inicio de la operación, previsto para el 29- y sería dividido en dos tramos: el local y el internacional. Algunos destinos hostiles, como Italia, directamente se evitarían.
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El punto de partida sería Buenos Aires y el lugar elegido para la presentación del canje, la Bolsa de Comercio, aunque por el momento sus autoridades no tienen una fecha reservada para este evento. «Se ve que no hay demasiado apuro, porque la oferta igual estará vigente como mínimo hasta mediados de enero», razonaban ejecutivos del mercado local.
En lo que respecta al tramo local, ya se dispuso que la oferta será ofrecida a través de todos los bancos y las sociedades de Bolsa, estas últimas coordinadas a través del Banco de Valores. Las entidades serán las encargadas de realizar el marketing y la publicidad para llegar al público minorista. En lo que respecta al tramo internacional, los bancos continúan confeccionando la lista de las entidades que actuarán como colocadoras (underwriters) de los nuevos títulos. «Todavía no están todos los nombres, pero serán los que tradicionalmente trabajan en este tipo de operaciones a nivel mundial», aclaró uno de los ejecutivos de los bancos asesores.
• Prioridad
Las primeras tres semanas de la operación serán las principales para los pequeños inversores en todo el mundo, ya que éstos tendrán la prioridad para suscribir hasta u$s 50.000 en bonos a la Par, sin quita nominal de capital. Los tres bancos que asesoran al gobierno para llevar adelante la oferta (Merrill Lynch, UBS y Barclays) tendrán un rol central en la gira internacional de presentación de la oferta. Ayer se estuvo discutiendo en el Palacio de Hacienda los destinos tentativos del road-show.
Esta serie de presentaciones no será demasiado diferente de la que en su momento efectuó la Argentina para lanzar la privatización de YPF y otras empresas locales, cuyas acciones eran vendidas en el exterior. Claro que en esta ocasión habrá menos glamour y -a diferencia de lo que ocurría en los '90- los funcionarios se toparán con inversores enojados y poco dispuestos a aceptar una oferta con fuertes quitas y largosplazos de espera. Italia es un destino que, casi con seguridad, estará afuera de la gira. La explicación oficial es que no se llegará a tiempo con la aprobación del prospecto, debido a los requisitos farragosos que exige la autoridad regulatoria. Pero la realidad es que las entidades asesoras prefieren evitar escenas desagradables para las autoridades del Palacio de Hacienda, ya que esto proyectaría una imagen negativa para el resto de los bonistas. Italia es un país clave, porque hay más de 400.000 acreedores con deuda en default por unos u$s 14.000 millones.
También está en duda la posibilidad de realizar la gira en Japón, debido a que allí tampoco se presentó aún formalmente la oferta.