3 de agosto 2001 - 00:00

Lanzarán los gobernadores un bono interprovincial

Los gobernadores de varias provincias lanzarán un bono destinado a pagar salarios y proveedores. El papel será llamado bono interprovincial para que quede claro que la Nación no está comprometida con esta emisión de deuda. El título será creado, entre otras cosas, para superar las dificultades que presentó el Patacón de la provincia de Buenos Aires, sobre todo su poco poder de circulación. El monto del nuevo bono será de $ 1.000 millones, de los cuales la mitad será destinada a la provincia de Buenos Aires que canjeará sus Patacón por el interprovincial. La Nación aceptará pagos de impuestos con el nuevo título, pero también lo aplicará para los giros de coparticipación que gire a las provincias, de manera tal que no retendrá bonos en su propia caja.

El gobierno reflotó ayer un proyecto que comenzó a elaborarse -también a descartarsehace dos semanas y que consiste en que las provincias que tengan algún nivel de asfixia fiscal puedan emitir un bono para pagar sueldos y proveedores. Ese bono tendría garantía de coparticipación, pero no contaría con ningún aval del Estado nacional. Los funcionarios de Economía se cuidaron muy bien ayer de que el nuevo título no sea interpretado como un compromiso más de la Nación en materia de deuda. A tal punto que se resolvió no calificar al bono como «nacional» y tampoco como «federal», palabras que podrían inducir a error a cualquier observador, sobre todo si es extranjero. Por eso se lo llamará bono interprovincial. En el Palacio de Hacienda pretenden que quede claro que el único compromiso de la Nación con este papel de deuda será el de monitorear el volumen de la emisión por parte de cada provincia.

Mayor capacidad

El gobierno de Fernando de la Rúa se mostró renuente durante el último mes para aceptar lo que pedían los gobernadores: un bono común que tuviera mayor capacidad de circulación por el territorio nacional. Pero en las últimas 48 horas las autoridades se allanaron a que se emitan instrumentos de esa naturaleza, sobre todo a partir de las dificultades que viene presentando el Patacón, título emitido por la provincia de Buenos Aires. Además, las limitaciones que encuentra el gobierno nacional para girar los fondos comprometidos al interior obligan a las provincias a emitir deuda y enfrentar el pago de proveedores y empleados con el nuevo bono.

El nuevo papel tendría posibilidad de circular por más de una provincia y, esto es lo más importante y a la vez delicado, la Nación lo aceptaría para el pago de impuestos. Aunque un funcionario nacional puntualizó ayer: «Nos limitaremos a darle liquidez al bono porque así como será aceptado para el pago de impuestos, también será transferido a las provincias como parte de la coparticipación que les corresponde».

Anoche no se había determinado todavía si el bono se establecería en dos series, una de corto plazo -a dos o tres años, para el pago de sueldos-y otra de largo (15 años), para el pago de proveedores.

La decisión de autorizar la emisión de este bono interprovincial significa la muerte técnica del Patacón de Carlos Ruckauf, cuya provincia compartirá el instrumento que seguramente lanzarán también Formosa, Chaco, Entre Ríos, Río Negro, La Rioja y Jujuy. Como suele decir el formoseño Gildo Insfrán, «ahora Ruckauf está con nosotros, los NBI (necesidades básicas insatisfechas)». El Patacón, de vida demasiado efímera, será seguramente cancelado mediante un canje con el nuevo bono que se emita.

Anoche se suponía, entre quienes analizaban el lanzamiento del «interprovincial», que para el nuevo bono bastará como garantía la coparticipación de las provincias involucradas. Un funcionario de los que discutían con los ministros de Hacienda del interior la creación del papel explicó que «si se lo estableciera sobre la base del fondo fiduciario, debería ser de otro fondo, no del que ya existe».

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