5 de marzo 2001 - 00:00

Lavado: Senado de Estados Unidos cuestiona informes de la prensa

«Los reportes de la prensa argentina afirmando que este subcomité identificó miles de millones de dólares en 'dinero sucio' relacionados con estos bancos son simplemente inexactos», dijo el viernes pasado la senadora republicana Susan Collins, jefa del subcomité de investigaciones del Senado que llevó adelante las audiencias sobre lavado de dinero en Washington y agregó: «Los montos de lavado de dinero identificados en el informe que tienen relación con la Argentina consisten en 7,7 millones en beneficios del narcotráfico que pasaron a través del MA Bank, y un millón en sobornos del escándalo IBM que pasaron por el Federal Bank». Con esa afirmación, que curiosamente no fue reproducida por ningún medio durante el fin de semana, los argentinos presentes en la conferencia de prensa posterior al final de la audiencia donde declararon los ejecutivos del Citibank de la Argentina quedaron absolutamente descolocados. Simplemente los estadounidenses estaban diciendo en una conferencia previa a las audiencias formales que no podían aseverar que en la Argentina se hubieran lavado fondos por $ 4.500 millones, por lo menos no con un acto delictivo de por medio. Algunos presentes pensaron inicialmente que Collins fue dura en su declaraciones gracias a que el informe sobre lavado en el mundo había sido redactado en realidad por el equipo de la minoría demócrata de ese subcomité, coordinado por Linda Gustitus y bajo el comando del demócrata por Michigan Carl Levin.

Pero unos minutos después el propio Levin, que recibió la información de Carrió y Gutiérrez sobre las operaciones del Citi, el Banco República y Mercado Abierto en la Argentina y su relación con el Federal Bank, el MA Bank y el Citi de Nueva York, habló de las repercusiones en la Argentina con el mismo tono. Dijo que algunas de las declaraciones atribuidas por la prensa argentina a miembros de su personal parecían haber sido infladas.

A la espera

Ayer comenzó el regreso de los legisladores argentinos a Buenos Aires. A partir de ahora deberán esperar la creación de la Comisión Investigadora de Lavado en la Cámara de Diputados y el veredicto del Departamento de Estado en Washington sobre el destino de las famosas 25 cajas que contienen la información que el Citi Nueva York le entregó al Senado. Allí se encuentran los nombres, números y montos de las cuentas por las que supuestamente se giraron fondos entre Buenos Aires, Bahamas, Gran Cayman y Nueva York, para luego volver como fondos blanqueados al país. Esa investigación deberá definir también la verdadera naturaleza de esos fondos. Es decir, si fueron girados al exterior como inversión, si provienen de lavado de dinero originario de delitos o si constituyen un simple caso de evasión. Esta última hipótesis fue sostenida desde el principio por los funcionarios del Citibank.

Por lo pronto la embajada argentina en Washington emitió un informe ayer donde detalla que le remitieron a Levin, con copia a Collins, un pedido para que la documentación fuera remitida a las «autoridades argentinas». «El propósito de la misma fue asegurar que las autoridades competentes reciban una copia de la documentación a través de los procedimientos que ofrecen los convenios y acuerdos vigentes entre ambos países, bien entendido que los originales permanecen en los EE.UU. y que nuestro pedido no obsta a que otros solicitantes -léase los diputados-tengan acceso a la misma información». La nota fue el resultado del pedido que Fernando de la Rúa le hizo al embajador González para que intercediera en el manejo de la documentación antes de que el Congreso Nacional se quedara con ella ante el peligro de que se desate una DGI paralela que comience a perseguir inversores en el país.

Esa gestión también ayudó a que los senadores del subcomité analizaran nuevamente su postura sobre las verdaderas repercusiones del informe sobre lavado en la Argentina: «Es desafortunado que el trabajo de esta comisión haya adquirido tanto aparente significado en las disputas políticas domésticas de otro país, porque los resultados de la investigación no apuntan a respaldar ninguna acusación de lavado de dinero en gran escala por funcionarios extranjeros específicos», dijo el viernes la republicana Collins y recordó algo que los argentinos quisieron olvidar: «Quiero dejar en claro que la investigación de este subcomité no fue una investigación sobre lavado de dinero en un país extranjero». Lo mismo le había dicho Levin a los ejecutivos del Citi en la audiencia del viernes.

En el interrogatorio del viernes pasado, los directivos argentinos del Citi admitieron que se ocultó información al Banco Central sobre los vínculos de dos bancos argentinos con entidades «fantasma» instaladas en paraísos fiscales que realizaban operaciones sospechosas de lavado de dinero. Levin en ese momento dejó en claro que la investigación del Senado estaba dirigida exclusivamente a bancos estadounidenses. En medio de las recriminaciones de Levin y Collins, el presidente de la filial argentina del Citibank, Carlos Fedrigotti, reconoció que se ocultó información cuando el Banco Central le preguntó sobre los vínculos del «grupo Moneta», dueño del Banco República, con el Federal Bank: «Toda la información debió suministrarse antes. Debimos haber hecho más y proporcionado información adicional, cosa que hicimos el año pasado», dijo Fedrigotti.

Dejá tu comentario

Te puede interesar