Belo Horizonte, Brasil (especial) - Roberto Lavagna debe haber extrañado el protagonismo que en años anteriores tuvo en reuniones similares del BID. No sólo no llegó hasta Belo Horizonte como ministro, sino que además ya no está al frente del organismo su amigo Enrique Iglesias.
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Tal vez sea por ello que el titular del BID, Luis Alberto Moreno, le suspendió una reunión pese a que estaba programada. Y sin previo aviso le modificaron el lugar donde debía dar la conferencia que brindaría en el centro de convenciones donde se desarrolla esta Asamblea Anual.
Lavagna advirtió que «hay que estar alerta cuando algunos sectores laborales, como camioneros y del transporte en general, piden aumentos salariales de 35%», y dijo que estos reclamos «se manejan con decisión política».
Consideró que otro tema de preocupación se relaciona con la suba de precios del orden de 20% que se registran en sectores como el de la construcción. «Hace falta una combinación de política fiscal, monetaria y de ingresos. Esto es: precios, salarios y productividad. Y las tres tienen que estar juntas», sostuvo.
Lavagna aseguró que tiene «una muy buena relación y hablamos con frecuencia» con Felisa Miceli. Pero no hubo encuentros entre el ex ministro y su sucesora.
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