2 de abril 2003 - 00:00

Lavagna: "Dejo la mejor transición"

Quizás por su origen ligure, genovés, posiblemente judío, Roberto Lavagna ingresó ayer al almuerzo del Club Italiano. Seguramente el acceso como invitado se produjo no por esa tradición de amarretismo que caracteriza a ese pueblo, de la cual Lavagna presume con orgullo sino porque es ministro de Economía. Y, algunos de los convocantes, parecen satisfechos con su gestión, sea por identidad de pensamiento o intereses.

Participaba el Grupo Techint, alma mater de la asociación con 130 años en el país, con el mismo Roberto Rocca de anfitrión (quien, a los 80 y a pesar de las operaciones, se muestra lúcido) y una hilera de empresarios conspicuos (Oscar Vicente, Aldo Roggio, Vittorio Orsi, Eduardo Eurnekian, Gregorio Chodos, Amadeo Vázquez, Cristiano Rattazzi, Carlos Vignart). Lavagna llegó con Guillermo Nielsen y Carlos Pérez, su consejero legal.

• Preguntas

Después, mientras circulaban los platos -algunos con demasiada lentitud para la prisa con la que viven los invitados-, el ministro hizo una breve alocución sobre su tarea pasada, natural-mente halagadora y generosa, lo cual tal vez no condice con su origen ligure. Aunque, se podría decir, también el genovés Cristóbal Colón era un poco presumido. Hubo preguntas generales al cierre que respondió también señalando que entregaba una herencia formidable ya que el país crecerá a 4% anual pagando deuda e intereses. En suma, la base del libreto fue la siguiente:

se hizo mal en el pasado porque cuando más de 90% de los países tenían cambio flotante, la Argentina (Domingo Cavallo) insistía con el tipo de cambio fijo.

Dejamos la mejor transición de las tres que hubo luego de la llegada de la democracia (y las enumeró).

Se asustó mucho con los fallos de la Corte, pero el sistema bancario asimila bien.

No me gusta que el tipo de cambio fluctúe tanto como la semana pasada, por eso salí a hacer declaraciones (y lo subió, claro). No estoy por el atraso cambiario.

No creo en políticas restrictivas ni recesivas.

A partir de noviembre se empezará -si lo desea el nuevo gobierno-a discutir la deuda externa e interna: creo que se debe utilizar un menú de opciones que incluyan plazos, quitas, tasa, ampliaciones. Todo dependerá de los intereses de los acreedores, no es lo mismo un ahorrista convencional que un fondo de jubilaciones.

La seguridad jurídica a veces no puede con la realidad. No hay leyes sin un plan económico sustentable ni sólidas instituciones.

Me preocupo más cuando hay exceso de liquidez que cuando hay sequía. Con exceso de liquidez en los mercados es cuando se cometen más errores.

Lamento que sólo una empresa privada nos haya acompañado en enfrentar a los jueces que negaron los incrementos de tarifas.

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