La concentración de vencimientos de LEBAC a corto plazo podría provocar un enorme dolor de cabeza al Banco Central -y en definitiva al gobiernosi se produce algún tipo de turbulencia económica o política.
De hecho, cualquier evento que preocupe a los inversores podría dar lugar a un súbito cambio de portafolio. Al acercarse las elecciones, muchos ahorristas podrían no renovar los bonos en pesos comprados al Central y utilizar el dinero para comprar dólares, al menos hasta que exista un panorama más claro.
Si se produce semejante escenario, la autoridad monetaria debería emitir pesos para pagarles a los inversores y utilizar reservas para absorber esa masa adicional, si es que quiere evitar subas de la divisa.
Esta previsión va en línea también con el incremento de las reservas, que ya suman u$s 9.400 millones. Se trata de dólares que pueden llegar a ser muy valiosos en algunos meses si el objetivo es aplacar el nerviosismo del mercado por la incertidumbre electoral.
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