¿Qué pide el mercado a Economía que cambie en las nuevas Letras?

Economía

Por delante viene la última y más desafiante licitación del mes. Si el equipo económico quiere empezar a canalizar financiamiento vía las Letras para los FCI, tendrá que hacer algunas concesiones.

El debut de las nuevas Letras del Tesoro de cortísimo plazo (Lelites) fue, como descontaban los analistas, nada auspicioso (recaudaron menos de $3.600 millones). Aunque la última licitación en general dejó un saldo positivo en términos de financiamiento neto, queda ahora la subasta más desafiante del mes con vencimientos de más de $255.000 millones. De modo que, si el Gobierno aspira a captar la atención genuina de los FCI por las Lelites deberá, si o si, mejorar las condiciones del nuevo instrumento, como ser, la tasa ofrecida y/o los términos de pre-cancelación. Ya de por sí será difícil que los Money Market se vean atraídos por títulos soberanos. Pero será aún más complicado, por no decir imposible, hacerlo con la Lelite rindiendo un 33,75% anual, un rendimiento fácilmente alcanzable con un mix de plazo fijo y cuenta remunerada.

Desventaja

A esto se suma otro ingrediente negativo, que son los términos de la precancelación de la Letra que hacen que el Fondo Común de Inversión (FCI) que decida esta alternativa se pierda un día hábil de tasa y liquidez (una desventaja frente a la opción de invertir por ejemplo en una Ledes para un FCI “T+1”). Porque como bien explican los analistas de 1816, la Letra devenga hasta el día en que se solicita la recompra, no hasta la liquidación. Es que, según la normativa, para el cálculo del precio de pre-cancelación de la Letra, el plazo remanente se calcula comparando la fecha de vencimiento con la fecha de solicitud de la pre-cancelación y no con la de liquidación de esa opción, que es “T+1”. Por ende, el FCI que pre-cancele Lelite pierde un día entero de tasa, que en realidad puede llegar a ser de hasta tres días si hay feriados o si pre-cancela por ejemplo un viernes, lo que desalienta más aún el interés de los FCI transaccionales (Money Market y T+1). De por sí para un Money Market que la pre-cancelación sea “T+1” ya es un inconveniente. Al respecto, vale destacar que desde el “reperfilamiento” implementado por el exministro Hernán Lacunza en 2019, los Money Market (“T+0”), se han transformado en las vedettes indiscutibles del mercado de fondos de inversión.

Cabe recordar que una de las “zanahorias” de las Lelite es que los FCI pueden pre-cancelar hasta un 40% y el resto lo deben mantener hasta el vencimiento. Claro que estos porcentajes podrían ser modificados a futuro. Pero además los Money Market fueron habilitados por la CNV, a cargo de Adrián Cosentino, a tener hasta un 25% de la cartera invertida en las nuevas Letras, considerando el 60% no pre-cancelable. En la actualidad, la llamada industria de los FCI administra inversiones por más de $3 billones (equivalente a la base monetaria). Por lo tanto, las estimaciones previas daban cuenta que los FCI podrían invertir en LELITE hasta cerca de $750.000 millones. Pero no puede soslayarse que el nivel de exposición al riesgo soberano de los FCI (excluidos Money Market y los LATAM) supera el 50%.Por eso los Money Market serán remisos a incorporar más soberanos en sus portafolios, salvo que el rendimiento ofrecido se bien atractivo como para compensar el riesgo. Según cálculos de 1816 la tasa de una LELITE no debería ser inferior del 36% para que los Money Market dejen de mirarlas de reojo. Parten de la base que sumando un 25% de LELITE al 33,75%, el rendimiento bruto (en tasa nominal anual a 30 días) de un FCI apenas mejora en 13 puntos básicos versus lo que rinde actualmente antes de comisiones. O sea, el diferencial es muy amarrete ya que una “cuenta remunerada” se rescata en “T+0” y a un precio definido.

Rendimiento

En el caso del resto de los FCI, el atractivo de las Lelite podría ser para algunos ex Money Market reemplazar depósitos a plazo fijo y mejorar el nivel de liquidez, mientras que para otros sería sustituir disponibilidades y mejorar rendimientos, e incluso para otros fondos, según sea la tasa, reemplazar posiciones en Letras o Bonos de Tesoro de corto plazo y así bajar la volatilidad de las cuotapartes. Amén de todo esto, para 1816 la tasa de 33,75% sigue siendo baja como para generar incentivos a cambiar por ejemplo Ledes por Lelite, dada la pérdida de liquidez asociada (al mantener un 60% al vencimiento).

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