El oro ganó un ínfimo 0,02% a u$s 1.318,20 la onza en el mercado de Nueva York. El metal precioso subió luego de que datos del sector servicios en Estados Unidos alimentaron las expectativas de que la Reserva Federal postergaría la reducción de su estímulo monetario, en especial por el retraso en los datos de empleo de septiembre derivado de la paralización financiera del Gobierno.
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Más temprano, los precios cotizaban en baja por una desaceleración de la demanda física y ante una toma de ganancias por parte de los inversores tras el avance que se vio en la sesión previa como consecuencia de la incertidumbre por la falta de acuerdo sobre el presupuesto en Estados Unidos.
Un fracaso a la hora de elevar el límite de la deuda haría que la mayor economía del mundo caiga en una cesación de pagos y remecería a los mercados.
El oro recibió un breve y modesto impulso luego de que un tiroteo en las afueras del edificio del Capitolio estadounidense provocara el cierre del establecimiento. Pero el incidente terminó poco después y los precios del metal precioso retornaron a alzas modestas.
La disputa presupuestaria en Estados Unidos provocó la paralización de grandes sectores del Gobierno federal, entre ellas algunas oficinas que publican datos económicos. Las cifras de empleo de septiembre se postergarán más allá de su habitual publicación el viernes.
La escasez de datos económicos oficiales debido a la paralización podría retrasar una reducción de los estímulos, dijo el miércoles el presidente del Banco de la Reserva Federal de Boston, Eric Rosengren.
El metal perdió casi un cuarto de su valor este año ante el nerviosismo de los inversores por la posible reducción de las compras mensuales del banco central estadounidense de 85.000 millones de dólares en bonos para impulsar a la economía.
El metal precioso subió un 2,2% el miércoles, su mayor alza diaria en dos semanas, debido a una depreciación del dólar a un mínimo de ocho meses y a que no se contemplaba un fin a la paralización del Gobierno estadounidense.
El oro se volcó al alza inicialmente, cuando el Instituto de Gerencia y Abastecimiento (ISM, por su sigla en inglés) dijo que su índice del sector de servicios bajó a 54,4 en septiembre desde 58,6 en agosto, el mayor nivel desde diciembre del 2005.
Los datos siguieron a un reporte el miércoles de un dato sobre las nóminas que resultó más débil de lo esperado y catapultó los precios del oro.
Una mayor liquidez de la Reserva Federal y un ambiente de bajas tasas de interés alienta a los inversores a colocar dinero en activos que no generan intereses, como el oro. La demanda física permanecía débil debido a que China celebra feriados nacionales.
En otros metales preciosos, la plata cerró con una baja de 0,5%, a 21,61 dólares la onza, luego de haber trepado un 2,8% el miércoles, en su mayor ganancia diaria en dos semanas.
El platino al contado cayó un 1,4%, a 1.368,99 dólares la onza; mientras que el paladio al contado cedió un 2,3%, a 699,22 dólares la onza.
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