10 de julio 2003 - 00:00

"Ley Clarín" complica reunión Lavagna-FMI

El FMI expresará hoy formalmente su malestar por la aprobación de la Ley de Bienes Culturales, que limita a 30% la toma de acciones por parte de acreedores externos en las empresas endeudadas. Esta normativa implica -según el Fondo- una alteración flagrante de la Ley de Quiebras. La protesta ocurrirá en la reunión que el representante permanente en la Argentina, John Dodsworth, mantendrá con el ministro de Economía, Roberto Lavagna, en la que se buscará terminar con la tercera revisión de metas previstas en el miniacuerdo. El gobierno debería pedir ante el organismo un "waiver" (perdón) por la sanción de esta ley. El tema se retomará rápidamente, cuando comience a negociarse un nuevo acuerdo.

La reunión que hoy mantendrán el representante argentino ante el FMI, John Dodsworth, y el ministro de Economía, Roberto Lavagna, tendrá un solo momento realmente ríspido. Será cuando el funcionario del organismo proteste formalmente por la nueva ley que les da una protección especial a los «bienes culturales».

En el encuentro se buscará definir formal-mente la aprobación de la tercera revisión de metas, que fueron sobrecumplidas en los aspectos cuantitativos (fiscal y monetario). Sin embargo, quedan varios puntos incumplidos en lo que respecta a las reformas estructurales. También darán los primeros pasos para ir definiendo el nuevo acuerdo que la Argentina encarará con el FMI, a un plazo de tres años.

En las reuniones que el staff que forma parte de la misión del Fondo mantuvo en los últimos días con miembros del gobierno, quedó claramente expuesto el malestar del organismo. La ley aprobada sobre «bienes culturales», y que ya fue promulgada por el Poder Ejecutivo, viola abiertamente la Ley de Quiebras vigente.

Se trata de un punto más que sensible, porque para el organismo internacional es clave que el país esté en condiciones de garantizar la seguridad jurídica. Sin embargo, la ley conocida como de «bienes culturales» las exceptúa del «cram down», o sea, el mecanismo por el cual una compañía en proceso de quiebra pasa a mano de sus acreedores.

Según lo definido por el Congreso, en el caso de las empresas consideradas «bienes culturales», que abarca fundamentalmente a medios de comunicación, la compra por parte de inversores extranjeros no puede superar 30% de las acciones de la empresa, aun cuando todos sus acreedores sean extranjeros.

El gobierno de Néstor Kirchner ni siquiera amagó con vetar esta norma que contradice totalmente el derecho internacional. Pero ahora Lavagna se verá obligado a pedir un «waiver» para conseguir la aprobación final de las metas previstas para la tercera revisión.

• Nueva discusión

De todas formas, en el Fondo ya anticiparon que esta cuestión volverá a ponerse en discusión a la hora de negociar las reformas estructurales que integrarán el nuevo acuerdo.

La ley de «bienes culturales» ya fue tema de discusión entre los legisladores y el director gerente del Fondo, Horst Köhler, cuando éste pasó por Buenos Aires y mantuvo una reunión con un grupo de diputados y senadores en el Ministerio de Economía. En aquella ocasión, Köhler se ocupó de manifestar su disconformidad con esta legislación.

No es el único punto que pone en tela de juicio el FMI respecto de la Ley de Quiebras. También reclama, pero esto desde la revisión anterior, que no haya nuevas prórrogas de las suspensiones hipotecarias.
De hecho, el gobierno ya había solicitado un «waiver» por esta ley en la anterior revisión, el cual fue concedido por el directorio del organismo.

Por lo demás, no se esperan mayores sorpresas. Tanto las metas monetarias como las fiscales fueron sobrecumplidas por parte del gobierno.

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