30 de noviembre 2000 - 00:00

Ley de presupuesto da más poder a Colombo

Chrystian Colombo gozará de amplios poderes el año que viene para modificar el presupuesto 2001 si el gobierno cree conveniente recortar partidas o reasignar fondos. El único límite que tendrá el jefe de Gabinete es no incrementar el gasto primario.

Esta última disposición no importó demasiado ayer en el Congreso ya que se consideró que estos «súper poderes» son la garantía del blindaje financiero.

Es decir, si la economía no reacciona y la recaudación impositiva viene mal, Colombo podrá recortar todo el mayor gasto que se incluyó esta semana en el presupuesto. El artículo, que otorga facultades que en otro tiempo hubiera envidiado Domingo Cavallo, fue aprobado ayer en el debate en particular del presupuesto 2001 en Diputados.

Anoche los diputados avanzaban lentamente aprobando y discutiendo cada artículo del presupuesto.

Senadores

Se calculaba que hacia la madrugada el proyecto estaría aprobado por completo. Por eso es que desde ayer el debate ya se lanzó en el Senado por la posición que tomará allí el PJ en torno del presupuesto. Los senadores oscilaban entre sancionar el proyecto sin cambios, por presión de algunos gobernadores, o introducirle modificaciones pero aprobándolas con mayoría simple para permitir que el gobierno insista en Diputados con su versión original. «No podemos dejar al Estado sin presupuesto, sería un caos.

Pero tampoco podemos dejar que nuestros diputados se den el lujo de votar todo en contra y después quedar los senadores como aliados del gobierno.

Si los cambios que pedimos se introducen en Diputados no habrá problemas; de lo contrario, tendrá que volver allí», explicaba anoche un senador de la mesa de conducción.

De acuerdo con los cambios introducidos anoche en el recinto de Diputados, se ratificó que el gasto en el 2001 será de $ 51.895 millones, unos $ 650 millones por encima de lo pautado en el proyecto original; el déficit base caja se elevará a $ 6.500 millones y la Argentina pagará intereses por $ 11.143 millones.

Además, se aumentó el gasto social en $ 325 millones, de los cuales $ 225 millones fueron acordados en el compromiso fiscal con los gobernadores. Por lo demás, quedarán restituidos todos los subsidios a provincias, al consumo de gas en la Patagonia, que ayer se elevó $ 10 millones, y al Fondo Especial del Tabaco.

Se consagró también la suba del IVA a 13% para los ingresos obtenidos por la televisión por cable y se modificó el financiamiento del Plan Nacional de Radarización, que contempla una partida de $ 220 millones, pero a ser ejecutada 5% en 2001, 47,5% en 2002 y 47,5% en 2003. Pero se autoriza a ejecutar las obras con anticipación si se incluyen dentro del financiamiento privado del Plan Federal de Infraestructura.

Partidos políticos

Uno de los puntos más discutidos ayer en el debate presupuestario en Diputados fue el aporte del Estado para financiamiento político. Algunos aliancistas, como Elisa Carrió, y el PJ le ganaron la votación al oficialismo y rechazaron fijarlo en $ 1 por voto emitido, planteando posponer el monto a fijar para la ley de reforma política. El triunfo, en realidad, deja sin financiamiento a los partidos políticos hasta que el proyecto de reforma sea aprobado en el Congreso. El pedido del justicialismo fue elevar ese monto en el futuro a $ 3,5 por voto.

Muchos consideraron ayer que este punto es la primera modificación confirmada que introducirá el Senado en el proyecto de presupuesto, pero con un monto a medida del PJ.

«Este tema es central porque es hablar de la corrupción en la política. Porque las contribuciones privadas a las campañas se pagan a través de los entes de control de las empresas privatizadas.

Es hipócrita porque hoy se dice que el Estado no paga los aportes que hacen las empresas a los partidos, pero al final siempre se paga», dijo Carrió.

El peronista Jorge Matzkin la apoyó y luego Humberto Roggero protestó contra la Alianza: «Si esto tiene un sentido de triunfo mediático para la Alianza, adelante. Pero no creemos que la política se jerarquiza con la falsa moral. Terminemos con las hipocresías.

Los que quieren la tapa de los diarios por pedir un peso, ahí está, lo lograron. Los que creemos que la transparencia es importante también estamos acá», dijo. El argumento se basó en que es mejor garantizar un mayor financiamiento desde el Estado que obligar a que los partidos devuelvan favores a las empresas por financiamiento privado.

Dentro de la Alianza y con el PJ la pelea más fuerte se dio entre los duros, como Baglini, que lucharon durante la sesión para no incrementar aun más el déficit fiscal y los que pedían incrementos de partidas a último momento, como sucede en cada debate presupuestario.

Tabaco

No obstante, se confirmó que el Fondo Especial del Tabaco mantendrá un monto de $ 186.800.000, que el salteño Marcelo López Arias defendió en el recinto como si se tratara de su vida misma. Definir este artículo puso al borde de la ruptura la sesión de ayer, que debió pasar a cuarto intermedio.

Pero quedaba para definir en la madrugada, con pronóstico reservado, el polémico artículo 58, que establece una reforma del Estado que obliga a una modernización de las estructuras de los ministerios, permitiendo al ministro que lo haga computar para su área 70% del ahorro. Quien no lleve adelante la reorganización tendrá una rebaja de 10% en sus partidas de 2002.

Ese artículo tenía otra disposición, eliminada en una de las modificaciones al proyecto, que permitía la renegociación de convenios colectivos de trabajo en los 3 ámbitos de poderes del Estado. Eso fue eliminado gracias a la presión de los dipusindicales.

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