24 de febrero 2003 - 00:00

¿Llega ya a su fin la era de Alan Greenspan?

Washington (Bloomberg) - Alan Greenspan puede haber marcado el fin de su permanencia como jefe de la Reserva Federal. También puede haber debilitado el plan del presidente, George W. Bush, de reducir los impuestos en u$s 690.000 millones. Los déficit son relevantes, dijo Greenspan ante el comité de banca del Senado y el de servicios financieros de la Cámara de Representantes. Los recortes de impuestos no son necesarios para impulsar la economía y agravarían el faltante en el presupuesto, manifestó.

En ambas cuestiones estuvo en desacuerdo con el presidente de Estados Unidos
. Bush promueve los recortes impositivos para fomentar el crecimiento y está dispuesto a aceptar déficit presupuestario sin precedentes a cambio. El inusual desacuerdo público entre un presidente de la Fed y un presidente del país indica que Greenspan no buscaría ser designado nuevamente el año que viene, dicen analistas. «Sus declaraciones dan a entender que abandona el cargo», dijo William Niskanen, ex asesor económico del presidente Ronald Reagan y conocido de Greenspan desde hace 30 años.

Greenspan, que cumplirá 77 años el 6 de marzo, no ha revelado públicamente si intentará seguir en su cargo cuando se venza su mandato en junio de 2004, luego de 17 años. La Casa Blanca dijo que no le está buscando un sucesor.

Las declaraciones de Greenspan fueron coherentes con lo que ha estado diciendo durante años. La diferencia es que menospreció la necesidad de una rebaja impositiva y resaltó su impacto en el déficit, cuando Bush hizo de esa rebaja la pieza fundamental de su política económica nacional. La postura de Greenspan «nos dijo que de hecho no quiere ser nombrado de nuevo», señaló Paul McCulley, que cosupervisa unos u$s 90.000 millones de inversiones en Pacific Investment Management Co.

En su propuesta de presupuesto de este mes, que asume que los recortes de impuestos serán sancionados, Bush proyecta un déficit récord de u$s 307.000 millones para el año fiscal que comenzará el 1 de octubre. El gobierno tuvo un superávit de $ 236.900 millones en 2000.

Hay un «gran y creciente apoyo para controlar el déficit, pero veo menos apetito por hacer lo que se requiere para lograr ese resultado», declaró Greenspan, sin mencionar específicamente a Bush ni sus propuestas. Sus comentarios no le ganarán simpatías en el entorno de Bush. El padre de éste, George H. W. Bush, dijo que habría sido reelecto en 1992 si Greenspan hubiese recortado las tasas de interés más decididamente para sacar la economía de la recesión. «Yo volví a nombrarlo (a Greenspan) y él me decepcionó», dijo Bush padre en una entrevista por televisión en 1998.

Con su más reciente testimonio, Greenspan también adoptó una postura contraria al apoyo que le dio al recorte inicial de impuestos decidido por el presidente en 2001. Había respaldado tales reducciones como forma de limitar los crecientes superávit presupuestarios que se pronosticaban por entonces.

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