El economista Roberto Cachanosky hizo un análisis completo de la situación real de las reservas con que cuenta el Banco Central. Fue en el sitio economiaparatodos.com.ar en el que menciona el costo que tiene la acumulación de dólares, el endeudamiento creciente y por si fuera poco, la sobrevaluación del activo.
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El Banco Central alcanzó reservas récord de u$s 40.000 millones. Esta cifra parece ser el nuevo caballito de batalla que tiene el gobierno para mostrar el éxito de su gestión. Supuestamente, éstas constituirían un reaseguro ante cualquier shock externo, al tiempo que mostrarían la fortaleza del BCRA.
Cuando el gobierno hace alarde de ese logro, sólo están haciendo referencia al activo del BCRA y se olvidan de contarnos qué tiene en el pasivo o, mejor aún, cómo evolucionó. En rigor, cuando nos hablan de este nivel de acumulación de divisas no nos hablan de tres temas fundamentales: a) la sobrevaluación del activo, b) el endeudamiento creciente y c) el costo cuasi fiscal.
Como el superávit fiscal del gobierno es claramente insuficiente para poder comprar todas las divisas excedentes que tiran para abajo el tipo de cambio, el BCRA se encarga de sostener la «nueva convertibilidad de 3 a 1» mediante la expansión de moneda. Esta emisión es tan alta que, para evitar un desborde inflacionario mayor al que tenemos actualmente, el BCRA coloca bonos en el mercado con el objetivo de absorber parte de la liquidez que volcó en él. Ahora bien, en el fondo, este mecanismo consiste en acumular divisas contra deuda de corto plazo. El problema es que la relación bonos versus reservas valuadas en pesos viene aumentando en forma constante.
Dado que el BCRA sostiene el tipo de cambio en forma artificialmente alta, si el Central quisiera vender esas reservas no encontraría compradores a $ 3,08 por dólar. Una cosa es, entonces, el valor de libro del activo y otra muy distinta el valor de mercado.
La entidad presidida por Martín Redrado coloca sus reservas a una tasa de no más de 6% anual en dólares, mientras que por los bonos que está colocando para comprar la moneda norteamericana el Central paga una tasa de interés de 11% anual. Con un tipo de cambio estable en los $ 3,10, lo que paga el Central en dólares es 11% anual. Casi el doble de lo que obtiene por sus reservas.
Todo parece indicar que la « acumulación» de divisa es un efecto no deseado de una desordenada política monetaria que tiene, como único objetivo, sostener alto el tipo de cambio para poder seguir cobrando los derechos de exportación a los efectos de generar la caja necesaria para ensayar un proyecto de poder hegemónico, el cual ya está cuestionado por los crecientes problemas que surgen de tantas inconsistencias macroeconómicas.
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