Ya prácticamente no quedan operadores en las mesas de Wall Street. Y en las locales ya están partiendo rumbo a Punta del Este. Pero, de todas maneras, todos siguen, aunque sea a la distancia, las posibilidades de ganancias que continúa generando el mercado local. Ningún jefe de mesa queda desconectado por completo. La estrella ayer volvió a ser el cupón del PBI argentino, que trepó más de 3%, alentado por el mayor crecimiento esperado de la economía. ¿Cómo perderse este momento único?
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Un clásico de estos días con fuertes alzas en la plaza local es el interrogante siguiente: ¿qué se puede comprar o ya está todo en el máximo? Un economista y experto operador -mezcla que pocas veces funciona- dio un dato valioso. Los bonos argentinos del tramo corto aún están en niveles para «hincarle el diente» o de compra. Y dio el ejemplo de los BONAR 13, que rinden casi 8% contra 6,5% del Brasil 2034. «No puede haber tanta diferencia. O el de Brasil está caro o el argentino muy barato. Me inclino por lo último», agregó. Un factor en juego es que el gobierno argentino siempre emite títulos de corto plazo, por lo que el interesado en seguir este consejo debe tener en consideración que habrá más oferta en este segmento. «Para colmo, se entregan éstos a Hugo Chávez que al poco tiempo revienta los papeles en el mercado, tirando abajo precios», agrega el economista/operador. Conviene saberlo, pero, aun así, atraen los BONAR y BODEN. Otra apuesta ya mencionada en este diario: comprar bonos en default como el Global 2008 y apostar a que Néstor Kirchner o quien gane en 2007 reabran la oferta del canje. Si se accediera a los Par hoy en circulación, habría ganancias de hasta 60% en dólares. Es más riesgosa esta jugada, pero el premio, mucho mayor.
Se nota un estricto control y prudencia del Banco Central sobre la emisión de pesos que efectúa en este marco de lluvia de divisas del exterior. Ayer, el dólar en el mercado mayorista se perforó la barrera de los $ 3,05 y clausuró a $ 3,0487. Así, mantiene dentro de las bandas del programa monetario con el M2 (dinero en circulación más depósitos a la vista) como techo. Pero en el mercado consideran que la semana que viene la intervención del Central puede ser mayor dado que para el cálculo del M2 mencionado, se toma el promedio de todo el mes, por lo que poco incidiría una mayor emisión en las cuatro jornadas tras Navidad.
Exultantes, los principales ejecutivos de las AFJP comentaron ayer, en el brindis de fin de año, su participación en la colocación del fideicomiso vinculado a la ampliación de los gasoductos de TGS y TGN que emitió el Banco de Galicia. «Realmente nos sorprendió la demanda que hubo, sobre todo del exterior», coincidieron. Comentarios escuchados en el Club Alemán: quienes administran la jubilación privada dudan de que el gobierno decida subir el nivel del aporte personal hoy de 7% a 11% original porque argumentan que una medida de ese estilo iría vinculada a algún cambio en la legislación vigente, y nadie percibe voluntad política para encarar una reforma previsional. Por ahora.
Los cupones PBI junto con los bonos del canje figuran hoy en el primer lugar de la lista de recomendados por los bancos de inversión de Wall Street para el año próximo, en el capítulo dedicado a emergentes. Recientemente, se conocieron informes del JP Morgan y Deutsche Bank, por sólo citar algunos, que aseguran que se trata del instrumento financiero de mayor potencial de apreciación en 2007. «Los tomamos como una especie de acción de la Argentina. Si el país marcha bien, no tenemos dudas de que seguirá subiendo», explicaba un operador desde Nueva York, sin profundizar en el análisis técnico de la valuación de este activo. Luego figuran bonos de países latinoamericanos que cotizan en monedas locales y tienen cláusulas de ajuste, ya sea por tasa de interés o por inflación. Apuestan a que el dólar continuará estable o incluso con presión a la baja. Un escalón más abajo aparecen los bonos turcos en liras. Rinden 15% en esa moneda, pero el peligro es que se vuelva a depreciar, como sucedió en parte de este año, ya que Turquía continúa con déficit fiscal, y 2007 es un año de elecciones.
Además de los títulos públicos, no paran de subir los bonos emitidos por empresas y bancos argentinos, que figuran cada vez más asiduamente en los portafolios de inversión. Compran inversores internacionales, pero también argentinos con dinero en el exterior que quieren aumentar el rendimiento de sus carteras. El bono «perpetuo» a 30 años, de Banco Macro, subió casi 5% en apenas dos semanas.
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