En las conversaciones en las mesas de dinero ayer surgió valiosa información. Obviamente uno de los temas salientes pasó por los efectos del copamiento del INDEC por parte de personal afín al gobierno. ¿Se viene un paro de economistas? Pareciera una broma, pero en la mayoría de los bancos hay departamentos de research con equipos de economistas. Y muchos de ellos lamentaron ayer que no existiera un sindicato de economistas que planteara las dudas e inconvenientes que genera la decisión de remover a Graciela Bevacqua del INDEC. Pero varias entidades no quisieron «hacer olas» con el tema dado que tienen en cartera muchos bonos indexados por el CER (pagan renta en función de la inflación minorista) y, por ende, temen que alarmar más con el caso INDEC provoque un desplome generalizado en los títulos y en consecuencia pérdidas importantes para sus estados contables.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Uno de los que se animó ayer a «hacer olas» fue el UBS (Unión de Bancos Suizos). Al pasar revista de los países emergentes, habla de la Argentina titulando con la llegada de Beatriz Paglieri al INDEC y agregando que «crea más interrogantes acerca de la credibilidad del IPC ( Indice de Precios al Consumidor). Pero hubo más trascendidos en las mesas por este tema. Como se sabe, no pocos analistas de bancos de inversión en Wall Street son ex funcionarios del Fondo Monetario. Y conociendo cómo opera, anticipan que no sería de extrañar que hubiera un reclamo puntual a la Argentina dado que el organismo exige estándares de difusión de datos que se violarían con esta intervención oficial. Otro efecto del caso INDEC: volverán a seguirse de cerca datos privados de actividad como el IPI (Indice de Producción Industrial) que elabora FIEL ante la desconfianza que generaría el oficial. A un economista se le ocurrió una idea: ¿y si la contratamos a Graciela Bevacqua y empezamos a vender un índice de precios privado?
Un operador graficó el momento que se vive en la plaza financiera local. «Si inversores apuestan a la moneda de China y a veces hasta compran títulos de Nigeria, ¿cómo van a dejar de invertir en bonos indexados por lo que pasó en el INDEC? Está claro que lo que impulsa a todas las plazas es el hecho de que no habrá suba de tasas en Estados Unidos por un buen tiempo (hoy se conoce el dato de empleo que Wall Street espera ansiosamente para confirmar esta impresión). Esto hizo olvidar ayer lo sucedido con Graciela Bevacqua. En la medida en que no haya «alta cocina» con el dato de los precios, no habría más impacto negativo en la plaza.
Otro dato importante: habrá una alta participación en la plaza local y también del exterior del canje que lanzó Martín Redrado para los títulos del Banco Central. La medida fue más que bien recibida por banqueros dado que se tendrá una tasa de referencia de largo plazo, hoy algo inexistente en la plaza y lo que permitirá desempolvar las carpetas de créditos a más de un año. Y en función de esto, se descuenta que bajarán los rendimientos de los papeles de menos de un año.
Dejá tu comentario