13 de junio 2008 - 00:00

Lo que se dice en las mesas

  • Cóctel mortal para operadores: una economía doméstica sin rumbo fijo y desde el exterior la zozobra en los bancos de Wall Street. Concretamente, lo que se está observando localmente desde hace diez semanas no es una corrida cambiaria, pero al menos, al decir de un veterano mesadinerista, es una «caminata o trote» cambiario. Paulatinamente, se traspasan algunos fondos de plazo fijo, caja de ahorros o bonos al dólar. En realidad, el denominado -despectivamente- por cambistas «chiquitaje» no mueve el amperímetro en las operaciones diarias que se efectúan de dólares. Sí marcarán un impacto en definitiva en la actividad económica, porque reflejan las expectativas de ahorristas. Los grandes compradores de dólares están ya controlados por el BCRA en el sentido de que ya no los tienta a estos precios y a estos niveles de tasa el cambio de moneda. Ahora bien, ¿no es muy tentador comprar dólares a futuro con una inflación esperada de 30% anual? A fin de 2008 se opera a $ 3,13. El temor es que si se llegara a solucionar el conflicto con el campo, lloverían dólares (no todos los que se fueron con el trote cambiario) e impulsarían la cotización para abajo. Pero seguramente, en ese contexto, el Central aprovecharía para recomponer reservas y ya casi por debajo de los 48.000 millones (sorprendió ayer entre analistas que el informe del BCRA señalara que aún se ubican en u$s 48.017 millones). Quizá por el tendal de heridos que dejó en el último fin de mes, no hay fuertes apuestas a las compras a futuro aún.   

  • Martín Redrado en el ínterin se está convirtiendo en el principal acreedor del gobierno. Ya llevaría adquiridos u$s 1.000 millones en títulos, básicamente Discount, cupón PBI y el BONAR. ¿Está bien lo que está efectuando el BCRA? Respuesta simple para operadores: ¡sí! Agregan, sin embargo, que si el conflicto se eterniza como pareciera que va a ocurrir, no sería la actual una postura atinada. Casi como que habría un desacople, por utilizar una palabra de moda en la plaza, entre la duración del conflicto y la política del BCRA. Consejo desde las mesas: guardar los dólares en «silobolsas».

  • Sorprendió en medio del enrarecido escenario financiero la cantidad de ejecutivos que asistieron a un seminario sobre la posibilidad de emitir acciones en la Bolsa de Londres. Suena surrealista en el actual contexto doméstico. Pero más de 200 personas escucharon atentamente al jefe de la división internacional de la London Stock Exchange, Graham Dallas, quien explicó las ventajas de abrir su capital a las empresas argentinas en la LSE. En ese sentido, indicó, intentando atraer clientes, que es comparativamente más fácil y más económico -o «eficiente», tal como él mismo lo dijo- que hacerlo en la Bolsa de Nueva York. Respecto del impacto que podría tener una suba de tasas por parte del Banco Central Europeo en el LSE, sonó optimista: «En el largo plazo, la crisis va a ser buena para los mercados». Trascendió uno de los pases de economistas del año: se trata del de Nicolás Gadano, que de Repsol YPF se puso la casaca del Banco Ciudad y acompañará a Federico Sturzenegger en la gestión de la entidad oficial. Gadano, ex subsecretario Presupuesto, recientemente lanzó un libro sobre la historia del petróleo en la Argentina de gran impacto.

  • Del otro lado del mostrador, a los ahorristas que apostaron a la compra de acciones debutantes en los mercados no les fue nada bien. El Banco Patagonia se vendió en Bolsa a $ 4,03 hace menos de seis meses y hoy cotiza a $ 1,94. Lo mismo con «Clarín», que se colocó a $ 29 y cerró a 17 pesos. Edenor debutó a 4 pesos y se opera ahora a $ 2,30. Lo más reciente en la materia fue lo de Consultatio, que se lanzó hace 10 días y ya se opera 15% abajo. ¿Y el supuesto deber de defender en lo posible el valor del papel de los mayoritarios? Ausente sin aviso.

  • Causó hilaridad una información de «Reuters» en las mesas ayer sobre una nueva consecuencia de la crisis financiera en EE.UU. Está afectando severamente al Estado de Arizona, que posee una de las tasas de ejecuciones hipotecarias más altas del país. La gran cantidad de mansiones abandonadas en la zona, ante la imposibilidad de pagar deudas o puestas a remate sin conseguir compradores inmediatos, provocó la proliferación de larvas de mosquito en las aguas en descomposición de sus piscinas. Las autoridades están intensificando un programa para distribuir peces que se comen las larvas, y así evitar que se propague el llamado virus del Nilo, endémico en el país. Todo culpa de Greenspan.
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