Los mercados que más siguen los argentinos
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Con el desempleo en un nuevo máximo histórico y el índice de precios en claro retroceso, el viernes la Bolsa de Tokio no prestó oídos a los indicadores económicos negativos y se vio arrastrado por una ola de compras que ubicó al Nikkei cerca de los 13.000 puntos. Al término del día, el índice avanzó 289,17 unidades (2,28%) para ubicarse en 12.969,05 puntos; mientras que el general Topix ganó 1,74%. Según los analistas, el alza fue propiciada por la reunión que sostendrían al día siguiente el primer ministro Junichiro Koizumi y el presidente norteamericano George W. Bush. Concretamente, el avance benefició a los títulos de las empresas de alta tecnología como NTT DoCoMo y Sharp. En tanto, la firma de alimentos Itoham Foods registró una notoria suba por el anuncio de que producirá comercialmente una hormona humana para el crecimiento.
Las ganancias registradas en el sector de las telecomunicaciones mantuvieron «a flote» al índice principal de la Bolsa de Londres FTSE 100, que el viernes cerró con una modesta suba de 4,1 puntos para quedar a 5.642,5 unidades. En un día con escaso volumen de negocios, las telecomunicaciones se convirtieron en las vedettes de la jornada, dadas las abundantes pérdidas de la banca. Así, las acciones de British Telecom -que confirmó la venta de su participación en el operador español de telefonía móvil Airtel al grupo Vodafone-subieron 5 peniques y quedaron a 447. Otra firma destacada fue el fabricante de equipos de telecomunicaciones Marconi, cuyas acciones avanzaron 2 peniques y finalizaron a 253. Las ganancias del citado sector sirvieron de contrapeso a la caída de la banca, donde los valores del Royal Bank of Scotland y Barclay's retrocedieron 81 y 31 peniques, respectivamente.
Un poco más, y tal vez esta semana la Bolsa argentina destrone al Bovespa como el de mayor retroceso regional. Lo que es seguro es que aún falta bastante para que los porteños logren esto en moneda constante. Es que si bien en términos nominales el resultado del semestre es negativo en 4,58%, a esto hay que sumarle una desvalorización de 18,51% en el real. Aun cuando el escenario no está claro, al perder 0,83% en la semana y 0,62% en el mes (menos que Buenos Aires y Santiago) da la impresión que algo podría cambiar en los próximos días. De hecho la suba de 1,17 por ciento que tuvo el Bovespa al cerrar en 14.559,79 puntos en la última rueda, no es nada despreciable, aun cuando apenas se realzaran operaciones por u$s 190 millones, 30% menos que lo que se puede llamar "normal". Un punto especial merece que el CMPF seguirá hasta el 2004 y la debilidad que mostró el real al cerrar en 2,311 por dólar.
El último día de la semana aportó muy poco. De hecho se pareció mucho al anterior. CTC y Enersis a la cabeza de las subas trepando 0,9% y 1,6% respectivamente, dando como resultado una mejora de 0,39% en el IPSA al cerrar en 107,82 puntos. El volumen negociado, u$s 10 millones casi redondos, y el peso que volvió a sufrir presiones devaluatorias, cerrando en 631,6 por billete norteamericano. ¿Hace falta decir que éste es el tercer récord de mínima que se marcó de manera consecutiva en la semana? Aquí se está dando la mala combinación de la caída del real, los problemas en la Argentina y, por sobre esto, el cobre que cayó a u$s 0,71 por libra (el metal aporta 40% de las divisas que recibe el país en concepto de exportaciones). El resultado bursátil en la semana, malo con una baja de 1%, el semestre está 7,82% arriba, pero el peso se desvalorizó 10,38%.
¿En la semana?, la estrella de la región, ganando 1,93%. ¿En el mes?, lo mismo, al subir 1,07%. ¿En el año?, mucho mejor, con una suba de 17,94%. Por si esto fuera poco la evolución de la moneda que es lo que podría presentar un flanco negativo, potencia todos los números al haberse revaluado 5,135 en el semestre. Uno podría preguntarse ahora si no es mucho para un mercado latino, especialmente porque la Bolsa azteca queda así como la única con saldo ganador en lo que va del año. De todas formas la mejora de 0,895 que tuvo el IPC el viernes, al cerrar en 6.666,17 puntos sugiere que no estamos pasando por un período de euforia. Por otro lado los volúmenes que se están negociando y que en la última rueda llegó a u$s 260 millones sugieren que hay más interés por el riesgo mexicano que por el de cualquier otro de los países de la región. Esto no significa que no hay problemas. Al contrario.



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