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La buena performance de los mercados en Wall Street el miércoles pasado impulsó ayer a la Bolsa de Tokio que registró una fuerte suba y se ubicó por encima de los 9.000 puntos. Concretamente, índice Nikkei avanzó 300 enteros (+3,39%) y cerró en las 9.176,78 unidades, niveles que no frecuentaba desde mediados de octubre. Lo mejor de la rueda pasó por las empresas exportadoras de alta tecnología y las automotrices. Entre ellas, el fabricante de chips Tokyo Electron (+8,4%), Mitsubishi (+5,6%), Mazda (+3,3%), Honda (+2,6%) y Toyota (0,9%). También subieron con fuerza las compañías de telecomunicaciones, las metalúrgicas y los bancos. Este último sector registró alzas debido a trascendidos de que el gobierno japonés planea inyectar fondos públicos a las entidades financieras para ayudarlas a superar la delicada situación por la que atraviesan.
La Bolsa de Londres cerró ayer con una moderada suba, empujada por las ganancias en las empresas de telecomunicaciones y los bancos. De esta forma, el índice FTSE 100 trepó 41,2 puntos, equivalente a 0,99 por ciento, y se situó en los 4.185 enteros. Bajo la misma tónica, el panel más amplio, FTSE 250, ascendió 83,9 unidades y finalizó a 4.573 puntos. Pese a las fuertes alzas registradas el miércoles en Nueva York, el mercado londinense abrió en baja, pero al promediar la jornada revirtió la tendencia, apuntalado por las mejoras en las acciones de compañías de telecomunicaciones y entidades financieras. En particular, se destacaron los buenos desempeños de los papeles del líder europeo de la telefonía móvil, Vodafone, así como su rival British Telecom y los bancos Barclays y HSBC.
La jornada fue totalmente atípica. En primer lugar, por el impresionante paso al costado que dieron los inversores, ya que apenas si se alcanzaron a realizar operaciones por u$s 45 millones, el monto más bajo desde el 6 de setiembre de 1999. A pesar de esto, el Bovespa trepó 0,12%, cerrando en 10.239,18 puntos. Si bien puede pensárselo, lo cierto es que el éxito del Banco Central en seguir "rolando" los vencimientos del próximo día 4 poco y nada tuvo que ver con el alza bursátil, ya que si bien apenas resta refinanciar 28,7% de lo que vence, el real retrocedió 0,41% frente al dólar, para quedar en R$ 3,61 por billete norteamericano. Pero así como el mercado pareció moverse en compartimientos estancos, no prestó atención a la mala noticia que la inflación de noviembre podría ser la mayor desde que se instauró el plan Real en 1994. En los próximos días: prestar atención a las designaciones del equipo de Lula.
El paso al costado que dieron los inversores norteamericanos por el feriado del Día de Acción de Gracias terminó sugiriendo que, al menos en parte, el malhumor sobre los títulos chilenos tiene un gran componente foráneo. Si bien el volumen negociado fue escaso, casi podría decirse lo contrario (al menos en términos relativos), ya que u$s 7,7 millones con la plaza de Nueva York cerrada es todo un logro. Al frente de este "logro" estuvieron CTC y Corpbanca, responsables de prácticamente 60% de todo lo negociado. Fue en gran medida gracias a la suba de casi 1% de estos dos papeles que el IPSA cerró en 80,67 puntos, marcando una mejora de 0,46%. Con muy pocas operaciones, pero de la mano de la colocación de bonos en dólares por parte del Banco Central por u$s 60 millones, el dólar retrocedió a $ 704. Con la plaza norteamericana hoy a media máquina, muchos apuestan a repetir la suba.
No es mucho, pero 0,48% que trepó ayer el IPC, cerrando en 6.158,49 puntos, marca la cuarta jornada consecutiva de suba para las acciones locales que acumulan así un laza promedio de 5,8%. De ganar 4,7% de aquí a fin de año (nada dice que ocurra o deje de ocurrir), las acciones aztecas mostrarán un saldo positivo, lo que en el actual escenario es todo un triunfo. Como se podía esperar, ante la ausencia del referente norteamericano, el volumen se mantuvo acotado, realizándose operaciones por algo menos de u$s 34 millones. El mercado cambiario no escapó a esta apatía, aunque terminó mostrando un saldo negativo al retroceder el peso ante la moneda norteamericana, cerrando en $ 10,147 por dólar. Las apuestas están a favor de que en las próximas horas no cambiara demasiado la situación (al menos en lo esencial), aunque habrá que ver si basta con lo local para mantener viva la suba.




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