Los pilotos no quieren una Aerolíneas privada
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Los pilotos reclaman en privado -y a veces también en públicoque el Estado haga lo mismo que ENARSA con Aguas Argentinas. APTA y APLA vienen desarrollando una ofensiva de desgaste contra los dueños de Aerolíneas desde que su cabeza visible era Antonio Mata, ante la desconcertante pasividad del gobierno nacional.
Una versión indica que el secretario de Transporte, Ricardo Jaime, tendría en la manga los nombres de los hermanos Mario y Claudio Cirigliano para jugar el mismo rol de la familia Esquenazi en YPF. De hecho, estos dueños del Grupo Plaza siguen pagando unos 400 salarios, del personal de Southern Winds, a pesar de que su proyecto aéreo Safe Fligth nunca despegó.
«Esto no es YPF; el negocio aéreo es complicado y no da ganancias automáticas. Si quieren que alguien nos compre la compañía, deberá sentarse a negociar con nosotros, porque voluntariamente no vamos a entregarla. ¿A usted le parece que Gerardo Díaz Ferrán y Gonzalo Pascual, hombres de enormes fortunas personales y dueños de empresas de gran prestigio en España, van a viajar desde Madrid 12 horas de ida y otras tantas de vuelta, una vez por semana, para vaciar Aerolíneas? El grupo le confirmó al gobierno que, en un marco serio y previsible, Aerolíneas tiene futuro. Y el gobierno, pública y privadamente, aseguró que no tiene ninguna intención de reestatizarla», dijo una alta fuente del Grupo Marsans.
En este complejo marco, mañana por la tarde los representantes de la AAA (Asociación Argentina de Aeronavegantes, el gremio de los auxiliares de a bordo) irán al Ministerio de Trabajo a entrevistarse con Tomada. «Sabemos que la empresa ha incumplido con algunas actas firmadas, pero no creemos que un incendio pueda apagarse con un baldazo de nafta», dijo a este diario Ricardo Frecia, secretario general del sindicato. El dirigente admitió que los aviones «siguen saliendo llenos», pero que la caída en las ventas de pasajes «va a hacerse notar dentro de algunas semanas o meses. Lo que nos preocupa es el enorme desprestigio en que está cayendo la marca Aerolíneas Argentinas; se hablaba de que tenía el monopolio, pero nosotros siempre sostuvimos que en el terreno más rentable y difícil, como es el de los vuelos internacionales, tiene que competir con las principales empresas del planeta. Estos conflictos, muchas veces artificiales, no ayudan a mantener la fuente de trabajo de 9.200 familias».
La AAA y la conducción de APA (personal de tierra) mantienen una posición divergente sobre el futuro de la aérea respecto de la que sostienen APLA y APTA.




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