11 de agosto 2008 - 00:00

Loser: "El financiamiento de Chávez no es infinito"

Claudio Loser, desde Washington, planteó su preocupación por la economía argentina y alertó sobre las complicaciones que tendría el país si no se acuerda con el Club de París.
Claudio Loser, desde Washington, planteó su preocupación por la economía argentina y alertó sobre las complicaciones que tendría el país si no se acuerda con el Club de París.
Loser advirtió sobre la dependencia que posee la Argentina del financiamiento que otorga sistemáticamente Hugo Chávez. «El financiamiento de Chávez no es infinito. No me sorprendería que a principios del año próximo la economía venezolana se encuentre en una situación difícil y esta fuente de financiamiento se le puede acabar a la Argentina», explicó a este diario desde Washington.

El ex director del Hemisferio Occidental del FMI habló también de la necesidad de llegar a un acuerdo con el Club de París.

Periodista: ¿La caída de los precios de las commodities indica sólo la desaceleración de la economía internacional?

Claudio Loser: Lo más interesante pasa por el petróleo. El viernes perdió más de u$s 4. En las últimas tres semanas cayó de u$s 146 a u$s 116, más de 20%. La soja también cayó, 35%. Los precios siguen siendo altos, pero la reducción importante de todas las materias primas indica que la economía internacional se está desacelerando.Hubo un período de pánico, de compra de commodities vinculada a la percepción de que todavía había un boom y los inversores estaban pasando de activos financieros a commodities como refugio contra la inflación. La percepción cambió. Se cree que no solamente habría recesión en EE.UU. sino también en Europa y China, que después de haber comprado mucho para las Olimpíadas va a dejar de acumular inventarios.

P.: ¿Es de los economistas que cree que se trata de un tema tanto especulativo como real? Algo obvio, por cierto.

C.L.: Los dos elementos existieron. La parte real, que hace que los precios no vayan a caer a los niveles bajos anteriores, se da porque China va a seguir creciendo, igual que toda Asia y Brasil. Pero el elemento especulativo, de « hedge funds» que estaban apostando a que las acciones de las compañías iban a caer y los precios de los productos iban a subir, ahora están desarmando posiciones. El contexto internacional hoy puede ayudar a EE.UU. y Europa. Pero también los países que creían que estaban desvinculados de la crisis de EE.UU. ven que no es así, principalmente los exportadores de petróleo y alimentos.

P.: ¿Los precios de las materias primas seguirán bajando?

C.L.: Sí. Muchos países se asustaron y empezaron a acumularinventarios porque si faltanalimentos el impacto social es muy complicado.

Acumularon stock para tener autosuficiencia. Hoy están abastecidos y esto empuja los precios para abajo. El petróleo también está vinculado a si la OPEP decide cortar la producción para que el precio no caiga. Igualmente, ya hay una dinámica de caída que sólo podría modificar que un efecto político o natural afecte la producción. Para la Argentina, en el corto plazo el efecto es negativo.

P.: ¿El conflicto con el campo perjudicó la posición argentina?

C.L.: Hizo que no se aprovechen los meses en que los precios estuvieron muy altos, porque las exportaciones se redujeron. El país es visto como proveedor poco confiable, justo cuando los precios empiezan a debilitarse. El costo por la actitud del gobierno de querer sacar todos los beneficios al campo a través de impuestos puede terminar siendo mayor al que se pensaba. Las autoridades actuaron de la peor manera para aprovechar las circunstancias favorables del mercado. Con menores precios internacionales hoy, habrá menos recursos y menor producción. Además, los costos en la Argentina han aumentado mucho. La tasa real de cambio no es diferente a la de precrisis debido a la inflación acumulada y el tipo de cambio, que se ha mantenido.

  • Deterioro

    P.: ¿No hay una ventaja competitiva por ese lado?

    C.L.: Se perdió, y no hay expectativas de que la inflación se reduzca en un escenario cercano. Eso deteriora la capacidad argentina de competir en el exterior, cosa que había hecho tan bien desde 2003 hasta el año pasado.

    P.: ¿El discurso oficial de mantener el tipo de cambio alto para ayudar a las industrias a exportar se cae entonces?

    C.L.: Si se ajusta por los índices de inflación no oficiales, se ve que se erosionó toda la ventaja competitiva. Los salarios reales no aumentaron mayormente, por lo que hay una combinación complicada. El discurso oficial entonces está claramente equivocado. Es optimista en un grado que no se justifica.

    P.: ¿Cómo afecta la falta de confianza en los datos del INDEC?

    C.L.: Los índices oficiales son totalmente no confiables. Por lo tanto, los bonos argentinos ajustados por la inflación no lo son. Los bonos atados al Producto también se basan en cifras irreales, aunque en ese caso los tenedores estarán contentos. Lo interesante es que con esta política se está beneficiando a los acreedores externos y no a los internos, que son los que tienen deuda que se ajusta por CER, que están en una posición desfavorable. Las estadísticas oficiales nunca se habían puesto en duda, pero hoy nadie en el exterior les tiene confianza.

    P.: La eventual decisión de que las calificadoras bajen la nota a la Argentina, ¿tiene relación con esa desconfianza?

    C.L.: Es posible que el FMI haga una declaración sobre que las cifras argentinas no son confiables, igual que las calificadoras. Eso va a llevar a que para la Argentina sea mucho más difícil todavía colocar deuda en los mercados internacionales. Complica más porque los holdouts van a seguir tomando acción. Y al no haber arreglo con el Club de París también complica porque hace que no haya financiamiento con garantía oficial. La consecuencia es que la Argentina debe colocar deuda en el mercado interno a tasa alta.

    P.: O seguir acudiendo a Hugo Chávez.

    C.L.: Lo cual no es necesariamente generoso porque Chávez presta a tasas de mercado, que son muy superiores a las que se obtendrían a través de los mercados tradicionales. Más que una ayuda es un negocio. Es cierto que en otro lado no se puede conseguir, pero la tasa es alta en dólares.

    P.: Si, como usted dice, el precio del petróleo sigue bajando, ¿Chávez perderá poder para financiar a la Argentina?

    C.L.: Exacto. El financiamiento de Chávez no es infinito. En Venezuela la producción de petróleo cae por falta de inversión, el gasto público aumenta y si el petróleo baja a u$s 100, los márgenes que puede tener Chávez -aun cuando tiene reservas importantes- se pueden reducir. No me sorprendería que a principios del año próximo la economía venezolana se encuentre en una situación difícil, y esta fuente de financiamiento se le puede acabar a la Argentina.

    P.: ¿Hará falta reencarar una negociación con el Club de París?

    C.L.: Sin un arreglo con esa entidad vamos a estar muy complicados. La Argentina tiene problemas muy serios en infraestructura.

    P.: ¿Se deberán antes reencauzar las relaciones con el FMI?

    C.L.: Los miembros del Club de París son los accionistas principales del FMI. Pero los países que recurren al Fondo siempre están en crisis, y aunque podemos criticar las decisiones argentinas, no podemos decir que estemos en crisis. Habría entendimiento si se negociara con pragmatismo. Se puede lograr que el rol del FMI sea mucho menor del que tendría en condiciones de crisis. Los países del Club de París están muy interesados en retomar relaciones con la Argentina. Vi cómo opera la entidad, tienen principios y normas que se aplican de forma inteligente, no dogmática. A principios de este año estaban preparadísimos para negociar con la Argentina, pero el país perdió la oportunidad.

    Entrevista de Florencia Lendoiro
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