15 de mayo 2008 - 00:00

Lucha gremial define el futuro de Austral

Las elecciones que se celebrarán a principios de junio en UALA, el gremio que agrupa a los 267 pilotos de Austral, podrían marcar el principio del fin para esta aerolínea. Sucede que Jorge Pérez Tamayo, secretario general de APLA, el otro sindicado de pilotos que reúne a los de Aerolíneas Argentinas y del resto de las aéreas que operan en el país, logró introducir un «caballo de Troya» en la casa de sus enemigos de UALA.

La gente de Pérez Tamayo hizo una larga y paciente tarea entre un centenar de comandantes jóvenes, provenientes en su mayoría de las quebradas Southern Winds y LAPA. Estos pilotos apoyan a la lista que capitanea Carlos «Corcho» Rustan, opositora a la actual conducción. El oficialismo de UALA lleva como candidato a secretario general a su actual secretario gremial, Alejandro Venturino.

¿Cuál es el interés del público en general en este módico combate por conducir un pequeño gremio? Si efectivamente Pérez Tamayo consigue hacer baza en UALA (a pesar de que una victoria de Rustan no necesariamente se lo garantizaría de manera automática) podría avanzar en su intención de hacer desaparecer a Austral como empresa independiente.

Como ya ha relatado este diario, los aviadores de UALA y los pilotos de APLA mantienen una pelea casi atávica, que no sólo tiene que ver con la defensa de los primeros ante el avance de los segundos sobre su compañía. La distinción entre aviadores y pilotos no es casual: quienes vuelan los aviones de Austral provienen en su mayoría de la Marina (aviadores), mientras los comandantes de Aerolíneas Argentinas son casi todos ex pilotos de la Fuerza Aérea.

  • Costos altos

  • De todos modos, e independientemente de las razones por las cuales Pérez Tamayo aspira a defenestrar Austral, en el mercado aéreo se da como un hecho que esta aérea no podrá funcionar sin ser parte de un grupo encabezado por Aerolíneas Argentinas. Al hecho de que no tiene (ni parece que vaya a tener en el futuro) rutas internacionales o regionales, se sumaría -dicen las fuentes- el alto costo de contar con una administración y con personal de atención al público independiente de Aerolíneas. Pero la oposición de los pilotos de Austral -a menos que Pérez Tamayo consiga modificar su posición- hace hoy inviable la posibilidad de fusionarlas.

    Lo más probable, entonces, es que sigan funcionando como hasta ahora, pero para que esto sea posible la estructura societaria que tendrá Aerolíneas cuando ingrese como socio Juan Carlos López Mena deberá replicarse en Austral. Esto, aseguran las fuentes, no implica que el Estado ingrese también como accionista en Austral, sino que las proporciones y el control de los socios privados en Aerolíneas Argentinas (Grupo Marsans y López Mena) se respetarán también en Austral.

    En tanto, los pilotos de UALA esperan poder reunirse hoy con Gonzalo Pascual, dueño junto con Gerardo Díaz Ferrán de Marsans. El empresario español llegaba esta mañana al país, como todos los jueves, para la reunión del Comité de Gestión de Aerolíneas y también para seguir avanzando en la negociación con López Mena. Hasta ahora la entrada del dueño de Buquebús en el grupo aéreo dista de llevar la velocidad de sus barcos cuando cruzan el Río de la Plata.

    Tampoco el gobierno parecemostrar excesiva prisa para firmar las medidas que cumplen con los compromisos asumidos en un decreto de 2006 firmado por Néstor Kirchner en relación con exenciones impositivas, apertura del mercado de los seguros aéreos y otras que aliviarán la crítica situación en la que se halla hoy el mercado aerocomercial. De hecho, Cristina de Kirchner iba a anunciar ayer esas medidas; al menos así se lo había prometido el secretario de Transporte Ricardo Jaime a los pilotos de UALA la semana pasada, cuando junto con el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, hacían lo imposible para levantar el paro en Austral. Otra promesa del cordobés que no se cumple.

    S.D.

    Dejá tu comentario

    Te puede interesar