9 de octubre 2010 - 18:30

Macri busca en Washington cerrar la emisión del bono Tango

Néstor Grindetti.
Néstor Grindetti.
El gobierno porteño de Mauricio Macri buscará en esta reunión conjunta del Fondo Monetario y el Banco Mundial, completar su 2011 fiscal y financiero. Para esto, el ministro de Hacienda porteño, Néstor Grindetti y el director de crédito de la Ciudad, Abel Fernández, ya están en esta ciudad y tendrán entre hoy y mañana al menos 12 reuniones con bancos y fondos de inversión de primera línea, para sondear la colocación de un nuevo bono por unos U$S 500 millones durante los primeros meses del año próximo. La idea es conseguir una tasa cerca (o menor) al 10% anual, y con este dinero completar el panorama para el próximo ejercicio.

La idea es que la operación complete la de marzo de este año, donde se consiguieron unos U$S 475 milones (en lo que fue la octava emisión del Bono Tango). En esa oportunidad, el plazo había sido de 5 años a una tasa de 12,5% anual; precio que generó una polémica entre Grindetti, el ministro de Economía Amado Boudou y el gobierno de la provincia de Buenos Aires de Daniel Scioli. Luego, hace 10 días, el ministro porteño retrucó al bonaerense, recordando el reproche al tomar Buenos Aires tasa por encima del 11%.

Esa colocación había sido el primer título internacional que consiguió emitir Macri desde que asumió en diciembre de 2007 y también la primera en diez años, ya que desde 2001 que la Ciudad no podía colocar deuda en mercados voluntarios.

Con la nueva colocación, la intención del gobierno porteño es utilizar unos U$S 250 millones a renovar y liquidar los vencimientos del título anterior, mientras que los otros U$S 250 millones serán utilizados para obra pública. En total, sumando este dinero y el obtenido en la colocación anterior, Macri contaría entonces con un total de U$S 500 millones para infraestructura (en su mayoría sería utilizado para las obras de subtes), el dinero que originalmente quería obtener en el mercado internacional al asumir, mecanismo que luego fue imposible de realizar por las trabas impuestas desde el gobierno de los Kirchner. Igualmente, el clima político interno en la Ciudad de Buenos Aires es abismalmente diferente al nacional. Prueba de ello es que entre los legisladores presentes para avalar la operación de emisión de nueva deuda, está el jefe del bloque kirchnerista Diego Kravetz, de buena relación personal con Grindetti.

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