Después de anunciar su «semirretiro» hace poco más de un año, Francisco Macri parece haberse decidido a hacer más negocios que en toda la década pasada. Así, su constructora IECSA acaba de ganar en Brasil el concurso para la ampliación de la ruta BR 101, una vía muy conocida para los turistas argentinos que suelen veranear en ese país. Se trata de dos tramos de la autovía que une en el estado de Santa Catarina su capital, Florianópolis, con los balnearios al sur de esa ciudad.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
En las próximas semanas, el Ministerio de Transporte brasileño debería proceder a adjudicarle los trabajos a IECSA. La obra está presupuestada en unos 60 millones de dólares (150 millones de reales) y consiste en convertir en autopista de doble vía la peligrosa ruta que hoy ofrece una pista por mano. La constructora del grupo Macri (cuyo holding hoy es SIDECO; la «vieja» SOCMA quedó como una empresa de inversiones de la familia) lidera un consorcio integrado también por las locales Sul Catarinense y Momento Engenharia.
Sobre este negocio es dable apuntar un par de precisiones: por un lado, lo difícil que les resulta a empresas extranjeras competir en cualquier rubro -no sólo en la construcción- en el mercado brasileño. Y también que SOCMA/ SIDECO viene haciendo obras ( autopistas, gasoductos) y operando rutas por peaje desde la década del ochenta, lo que, sin dudas, facilitó su participación en la licitación (y su victoria en ésta, claro). SIDECO hizo la Rodovía das Cataratas, en el estado de Paraná, y también tres poliductos con la estatal Petrobras.
Además de la obra en Brasil, el grupo de Macri integra un consorcio que se apresta a concursar para realizar obras viales en Italia, aportando como capital principal su experiencia en la construcción del Acceso Norte y otros emprendimientos en ese campo (como la autopista Buenos Aires-Rosario, por caso).
También avanza en el proyecto Terrazas del Cultural, en la zona de Manantiales (km 164 de la ruta que une Punta del Este con José Ignacio), cuyos detalles adelantó oportunamente este diario. Se trata de una urbanización de 27 casas de 300 m2 con parque propio de 1.000 m2, del que ya habrían vendido 30 por ciento de las unidades. Y cabe recordar que hace algo más de un mes se quedó con un porcentaje cercano a 4 por ciento de la italiana Banca Nazionale del Lavoro. Como se ve, el «retiro» del empresario se ha convertido en una catarata de nuevos proyectos.
Dejá tu comentario