La sequía que afectó gran parte de la zona agrícolaganadera del país provocaría un recorte de 35% en la cosecha de maíz, según datos oficiales. En el informe mensual, la Secretaría de Agricultura estimó una caída de la siembra de 10,3% y recortes fuertes en los rendimientos. La cosecha rondaría entre 13 y 14 millones de toneladas, según se anunció, desde los 20 millones recolectados durante la campaña anterior. Esto implica un fuerte impacto en los ingresos de los productores, que cosecharían u$s 540 millones menos en granos, y para el Estado que dejaría de percibir sus ingresos por retenciones a las exportaciones de dicho cereal. En efecto, si esos 7 millones se hubiesen producido y exportado el fisco tendría una expectativa de ingresos de u$s 125 millones.
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«Debido a la falta de humedad en varias zonas, a la fecha se implantó 95% del área estimada. La recarga hídrica concretada en la última semana, ha permitido mejorar aquellos maíces que -sembrados tardíamente- aún están en etapa vegetativa. En los más avanzados, esas lluvias llegaron tardíamente y resentirán con seguridad los futuros rendimientos productivos», se reconoció.
En algunas zonas, «los productores optaron por transformar en forraje al maíz en pie mediante el picado, lo que aumentará la proporción de área que no se destinará a la obtención de grano», admitió el informe de la Secretaría de Agricultura. El clima seco imperante a partir de la segunda quincena de diciembre dañó los cultivos, mientras que las lluvias registradas en los últimos días «llegaron tardíamente y se resentirán con seguridad los rendimientos productivos», dijo el organismo. El Departamento de Agricultura de Estados Unidos estimó la semana pasada que la cosecha de maíz de la Argentina del ciclo 2005/06 sería de 16,8 millones de toneladas, desde los 17,3 estimados el mes anterior.
En su informe, el ente oficial estimó que la superficie a sembrar con soja sería de 15,2 millones de hectáreas en el ciclo 2005/06, sin cambios respecto de la proyección de diciembre y por encima de los 14,4 millones de hectáreas implantadas con la oleaginosa en el ciclo previo.
La Secretaría estima que la superficie destinada a la oleaginosa podría aumentar «ya que algunos productores podrían destinar lotes que tuvieron problemas con maíz a la siembra de soja de segunda sembrada tardíamente».
Igual que el maíz, la soja fue afectada por el clima seco, pero las lluvias registradas en los últimos días mejoraron las condiciones de la oleaginosa sembrada en primera instancia. Estas precipitaciones posibilitarían además la implantación de la oleaginosa tardía, lo que aún estaba en suspenso debido al bajo nivel de humedad de los suelos. La Secretaría de Agricultura estimó en forma extraoficial que la producción de soja llegaría a 40 millones de toneladas en la Argentina, mientras que para el USDA sería de 40,5 millones de toneladas. Algunas estimaciones privadas, sin embargo, sostienen que apenas rozaría los 39 millones de toneladas.
Se pronosticó también que la producción de trigo de la temporada 2005/06 alcanzaría los 12 millones de toneladas, sin cambios respecto de la proyección del mes pasado, y por debajo de los 16 millones de toneladas de la campaña previa. Esto implicaría una caída de 25% en la producción de este año.