El precio de la carne sigue complicando el plan oficial para combatir la inflación. En el Mercado de Liniers ya acumula una suba de 9% en lo que va del año, lo que se trasladará al consumidor. Se acrecentó el enfrentamiento del gobierno con las entidades que no firmaron el congelamiento de precios y reaparecieron las ya clásicas amenazas de subir las retenciones. El problema de fondo es que, del lado de la oferta, hace 30 años que en la Argentina se mantiene estable en torno a los 60 millones de cabezas de ganado. La demanda aumenta (más consumo local y exportaciones por aftosa en Brasil) y por ende los precios están en alza. Néstor Kirchner ayer se refirió indirectamente a los empresarios del sector: «Les pido de corazón a los exportadores que sean solidarios. Queremos que ganen pero que ganen todos». Hizo recordar la frase del ex ministro Juan Carlos Pugliese en 1989 -durante el gobierno de Alfonsín- cuando no se podía detener la suba del dólar. Está lejos aún de solucionarse la cuestión mientras que ya se descuenta que este mes la inflación estará entre 1% y 1,3% y en el año en un rango entre 12% y 15%.
Y también hay cuestiones de mercado que varían según la región. Los consignatarios de venta directa, que no mandan hacienda a Liniers y operan directamente en los campos de todas las zonas ganaderas, indican que hay cuestiones climáticas que perjudican el abastecimiento. «Va a haber una pequeña retención hasta la semana que viene porque continúan los problemas con el agua. Llovió en
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