Estaciones cobrarán desde domingo plus por servicio.
Telerman penalizará automovilistas que circulen solos.
Hasta factores estrictamente políticos y de campaña, o los clásicos como presiones gremiales, prometen impactar más en los precios.
Obviamente, más allá de que finalmente lo hagan, algo es seguro: no los reflejará el INDEC en la medición mensual.
Finalmente, no habrá paro de estaciones de servicio hoy, aunque desde el domingo algunas cobrarán un plus al precio de la nafta por "servicio de playa". Es lo que consideran la única alternativa frente a los aumentos de salarios que deben convalidar.
En simultáneo, ayer Jorge Telerman anunció un pretencioso plan de ordenamiento del tránsito para la Ciudad de Buenos Aires. Se arriesgó al acompañar medidas con aumento del peaje para automovilistas que circulen solos por autopistas de la Ciudad. Una jugada audaz a dos meses de la votación en la cual buscará ser reelecto.
También está previsto en el proyecto imponer el estacionamiento medido en algunos barrios de la Capital con deficiente transporte público de pasajeros y falta de espacios para los vehículos.
Estaciones de servicio levantaron ayer a las 19 el paro que habían convocado por 48 horas para ayer y hoy. La razón habría sido el escaso acatamiento que tuvo la medida. En tanto, las entidades empresarias que no adhirieron a la medida en las principales provincias del país (Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe) promueven aplicar, a partir del domingo una especie de tasa por el servicio de playa que rondaría $ 0,15 por cada litro de combustible.
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El paro había sido convocado por la Federación de Empresarios de Combustibles (FECRA) y, por las adhesiones recibidas, se esperaba un lock-out patronal en Capital Federal, Santiago del Estero, Neuquén, Río Negro, Corrientes, Jujuy, Entre Ríos, Misiones, Formosa y Salta.
Pero finalmente lo que más quedó en evidencia fue el cierre de estaciones de propiedad de las petroleras, porque en esos surtidores hubo manifestantes que obligaron a cruzar las mangueras con alguna amenaza de que no debían vender combustibles hasta el sábado. En las petroleras se admitió el hecho indicando que «algunas estaciones se cerraron por prevención».
El paro debía haberse sentido en las estaciones de las redes de las petroleras que son propiedad de terceros y en las llamadas estaciones blancas, que no están abanderadas, pero el cumplimiento de la medida de fuerza fue débil.
En la madrugada de ayer, un centenar de expendedores bloqueó las plantas de despacho de Esso en Campana, de YPF en La Matanza, y de Shell y Petrobras en Dock Sud, pero no llegaron a afectar significativamente la actividad del transporte de combustibles.
La finalidad de FECRA con estas acciones fue reclamar por la baja rentabilidad del sector expendedor, que tiene el margen congelado desde 2003 (al igual que el precio final de los combustibles) mientras tuvieron subas en los costos de mantenimiento y mano de obra.
Según dijo la presidenta de la entidad, Rosario Sica, decidieron «extremar las medidas» para «lograr una solución a la difícil situación por la que atraviesa nuestra actividad, la que cada día va provocando el cierre de estaciones».
Pedidos
La Cámara de Estaciones de Servicio y Afines del Nordeste sostuvo que «el Estado y las empresas petroleras pueden y tienen los medios para mejorar la rentabilidad del sector, pero sin embargo en los últimos tiempos han tomado medidas que impulsan aun más el cierre de estaciones».
Los expendedores habían pedido al gobierno una baja de impuestos a los combustibles para mejorar su ingreso, pero no tuvieron respuesta. En medios oficiales se cree que las estaciones de GNC y las que venden más litros de combustibles líquidos permiten paliar la pérdida de las que venden menos, y se estima que en gran parte cada expendedor cuenta con ambos tipos de bocas.
Otras entidades de estacioneros impulsan la aplicación de una tasa por el servicio de playa que se facturaría separadamente de los combustibles. Esta tasa, aunque se quiere aplicar desde el domingo, genera interrogantes que no están resueltos, como por ejemplo la carga impositiva que le correspondería.
Por otra parte, todavía no se sabe cuántas estaciones cobrarían el servicio, pero desde ya las propias de las petroleras no podrían hacerlo porque el gobierno no se los permitiría. Esa diferencia podría volcar la demanda hacia determinados surtidores, creando aun más inconvenientes operativos a los expendedores que se decidan a aplicar la tasa por servicio de playa.
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