Más alto nivel de las tasas en EE.UU. restaría dólares en Latinoamérica
Se están complicando paulatinamente los mercados internacionales. No es para alarmarse, pero en forma gradual Europa y Estados Unidos van subiendo las tasas de interés. Para la Argentina, el impacto no es muy fuerte, más que nada porque con sólo conseguir 1.500 millones de dólares en créditos cierra el año en lo financiero. Igualmente, de acentuarse esta tendencia, inevitablemente hará subir la tasa local e impactará en la actividad económica. Pero en este sentido es más importante cuanto sucede con los precios internacionales de los granos. Por el momento, no hay indicios de que, por ejemplo, el precio de la soja tienda a ceder. Por ello, la economía argentina apunta a crecer 7% este año con una inflación en torno a 12%. Todos los papeles de América latina dejaron de subir porque la tasa a 10 años en EE.UU. se aproximó a 4,70%. Brasil se frenó y hasta el cupón del canje (paga a ahorristas según la evolución del PBI argentino) se desmoronó el viernes y cerró con 6% de caída.
-
De principal socio a actor marginal: Inglaterra es el país que más perdió peso en el comercio con Argentina
-
Todos los ojos puestos en el conflicto de Ormuz, los resultados bancarios y la temporada de balances
La tasa de bonos del Tesoro estadounidense a diez años es referencia para los mercados emergentes, incluyendo la Argentina. Si bien se mantuvo en niveles relativamente bajos desde 2004, tuvo un rebote significativo en las últimas jornadas, que la ubicó en casi 4,70% anual.
Los bonos posdefault en pesos perdieron hasta 0,50% y en dólares 0,30%.
• Temor
La suba de la renta de los títulos norteamericanos obedeció a que sus precios cayeron (la renta sube cuanto menor es el precio), porque hay temor por las presiones inflacionarias y saben que el aumento de las tasas de interés por parte de Ben Bernanke, titular de la Reserva Federal, no se va a hacer esperar.
Un alza mayor que la esperada en un índice clave sobre el sector servicios de la economía estadounidense fue la que disparó la renta de los bonos. La publicación de la inflación de enero, que mostró que el índice de precios estructural subió a su ritmo más rápido en casi ocho años, fue decepción pura.
Además, un informe de Lehman Brothers, que aumentó a 5,5% desde 5% su proyección para las tasas en Estados Unidos, también incidió negativamente sobre los precios de los bonos.
A su vez, el indicador de la confianza de los consumidores estadounidenses de la Universidad de Michigan retrocedió más que lo esperado en febrero, aunque los analistas del mercado optaron por obviar la fluctuación debido a su escasa correlación con los datos actuales de ventas minoristas. Los inversores también miran con cautela un posible cambio en la actual política monetaria del Banco de Japón, que podría darse en un encuentro la semana próxima.
De todas maneras, el panorama para los títulos argentinos en pesos no es negativo. La calma de la inflación los hace más previsibles y no hay que olvidar que los precios van a seguir subiendo y cada suba hace que la mejor renta de los bonos norteamericanos se minimice.
Los bonos locales en pesos son los que tienen más capacidad de recuperar rendimiento frente al resto de los títulos latinoamericanos.



