5 de marzo 2002 - 00:00

Más confusión que clientes

Las expectativas del sector automotor se marchitaron ayer con el fallido debut del cheque cuota (certificado de depósito).

Se suponía que muchos ahorristas comprarían autos cero kilómetro porque 92% de los depósitos son inferiores a los 50.000 pesos y no alcanzan para comprar un inmueble. El problema es que luego de pactar con la concesionaria el precio a pagar por el automóvil, se dirigieron a los bancos, pero no consiguieron el certificado.

Según Claudia Díaz, de la Cámara Concesionaria Automotor, «en tanto y en cuanto los bancos no instrumenten el certificado que permita concretar las operaciones, las ventas no se pueden realizar. Los clientes nos informan que los bancos no tienen nada qué emitir. Incluso se da que distintas sucursales de un mismo banco dan diferentes respuestas». El presidente de la Cámara Argentina de Automotores, Guillermo Dietrich, dijo que las consultas aumentaron 100%, aunque aclaró que en febrero pasado se patentaron sólo 7.000 unidades contra las 20.000 de febrero del año pasado, un nivel también bajo. Lo cierto es que los interesados en adquirir un automóvil padecieron estos obstáculos ayer:

CASO 1

SOLICITUD DE FACTURA PRO FORMA

Es una constancia que pidieron algunos bancos, que aparentemente contaban con el certificado, para dar inicio a la tramitación de la liberación de los fondos del comprador. Muchos compradores no contaban con la misma y se remitieron a la concesionaria con la que habían negociado la compra para solicitar esa factura. Cuando la obtuvieron, se dirigieron al banco para entregarla y no volvieron a las concesionarias. Ayer, por lo visto, no se concretó ninguna compra de automóviles con plazos fijos.

CASO 2


SIN NOTICIAS DEL CERTIFICADO


Algunos bancos directamente no entregaron los certificados más allá de que el comprador tenga «los papeles requeridos en orden». «No saben, me dijeron que el miércoles los iban a entregar, ya no sé qué hacer», se quejó un ahorrista que hacía el trámite en un banco del barrio porteño de Caballito.

CASO 3

TIEMPOS Y PRECIOS

Algunas concesionarias temen que el Registro del Automotor tenga retrasos en otorgar la titularidad del bien al comprador, porque los precios de los cero kilómetro están subiendo y en el ínterin, podrían perder. Si esto ocurriera, el sector podría padecer una asfixia financiera. Por suerte, las concesionarias no deben padecer el «corralito» a la hora de cobrar sus comisiones, como ocurre con el sector inmobiliario. Es que las fábricas cumplen con este pago mientras se materialice la transferencia de fondos de quien compre.

Dejá tu comentario

Te puede interesar