A pesar de que la recaudación de octubre no superará por segundo mes consecutivo los $ 8.000 millones, con los ingresos tributarios de los primeros diez meses del año, la AFIP superará en cerca de $ 2.600 millones la meta anual que figura en la Ley de Presupuesto para este año.
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Entre enero y octubre, los recursos fiscales rondarían los $ 82.000 millones, una cifra notablemente superior a los $ 79.417 millones fijados en el Presupuesto 2004. Así, la recaudación de este año será muy cercana a los $ 100.000 millones, lo que implicaría un alza anual de 43%.
Los recursos de octubre serán 25% mayores que los de igual mes del año pasado, con lo que entre enero y octubre se recaudará casi $ 22.800 millones más que en igual lapso de 2003. Sin embargo, los recursos se ubicarán en octubre por debajo de los de setiembre ($ 7.975,7 millones) y sería así el quinto mes seguido que se reportan reducciones mensuales.
• Ganancias
La baja se produce a pesar de que en estos días se debe pagar el tercer anticipo anual del Impuesto a las Ganancias. La contribución de este tributo será cercana a los $ 1.800 millones y significará una suba de 20% en relación con setiembre. En tanto, no se estiman variaciones significativas en los ingresos por el Impuesto al Valor Agregado (IVA), que alcanzarían los $ 2.700 millones.
El estancamiento en el nivel de recaudación de octubre se explica, por lo tanto, por los menores ingresos provenientes de las retenciones a las exportaciones como consecuencia de la baja en los precios internacionales de los productos primarios y de la tendencia a disminuir las ventas al exterior de productos alcanzados por este gravamen. Tal es el caso del petróleo, que a pesar de haber registrado niveles récord superiores a los u$s 50 por barril, la producción nacional viene cuesta abajo desde principios de año. Este impuesto no logra superar los $ 800 millones desde hace cinco meses atrás.
• Impuesto al cheque
Casi sin incidencia, este mes comenzó a regir la eliminación del impuesto al cheque sobre las operaciones de transferencias de fondos de una cuenta corriente a un plazo fijo (y viceversa).
La medida, que si bien mejora la rentabilidad de las colocaciones a plazos, que en algunos casos hasta llegaba a ser negativa, no solucionó de raíz el desincentivo a la bancarización que genera el distorsivo tributo. La escasa practicidad de la normativa se refleja en el bajísimo costo fiscal que tiene, que es de apenas 20 millones de pesos mensuales. En octubre, la recaudación del impuesto a los créditos y débitos sería cercana a $ 620 millones.
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