«Nuestra esperanza era que la economía argentina lograra estabilizarse y la estabilización fue bastante mejor de lo esperado, pero está claro que quedan importantes medidas y cuestiones pendientes en el desarrollo de un programa para el mediano plazo», dijo el vocero.
En ese sentido, sostuvo que «a causa de la necesidad de un programa de transición», como el alcanzado este año para reprogramar los vencimientos de la deuda, «ciertas áreas de reforma estructural que fueron ampliamente discutidas en el pasado no recibieron por el momento la atención requerida».
Esas cuestiones, advirtió, «siguen siendo importantes para el mediano plazo», y el nuevo gobierno que surja del ballottage deberá trabajar con el Fondo para alcanzar el «programa de reformas» que, para los organismos multilaterales, debe incluir amplias medidas en el terreno fiscal y en el sistema financiero.
Después de un año de mantener una dura posición hacia la Argentina, el FMI cedió en enero último a las presiones de los países más ricos del mundo y firmó un acuerdo transitorio con el gobierno del presidente Eduardo Duhalde. El acuerdo rige hasta agosto, lo que le deja un muy breve lapso al nuevo gobierno que asuma el 25 de mayo para alcanzar un entendimiento definitivo, que incluya las profundas reformas que exige el FMI.
Dejá tu comentario