Más empresarios protestan por la importación brasileña

Economía

La CAME (Confederación Argentina de la Mediana Empresa) se sumó ayer a la larga lista de organizaciones empresariales que vienen denunciando los «preocupantes efectos de la importación de productos brasileños» sobre las industrias del país. En un comunicado distribuido ayer, la entidad que preside Osvaldo Cornide afirma que «la importación de productos desde ese país afecta el proceso de reindustrialización de la Argentina y limita el crecimiento de la mano de obra, indispensable para resolver el problema de la desocupación». El estudio de la CAME revela que los incrementos interanuales en el ingreso de bienes hechos en Brasil va de 51,9 (en aparatos de óptica y fotografía) a casi 300% (prendas de vestir de tejido de punto).

El jueves pasado este diario ya había adelantado que la Unión Industrial Argentina (UIA) presentará mañana un trabajo a diez años de vigencia del Mercosur, y elaborado por sus economistas -encabezados por Alberto Ibáñez-en el que se consignan algunos de los efectos de esa «invasión»; también la Fundación Pro-T ejer, que agrupa a las empresas del sector textil/ indumentaria, vienen reclamando por el ingreso «sin control ni contrapartida» de prendas y calzado manufacturados en el socio del Mercosur. Y los fabricantes de electrodomésticos «línea blanca» (heladeras, lavarropas, etc.) sostienen argumentossimilares. Ante esta avalancha de reclamos, pedidos de medidas compensatorias y hasta ruegos en pro de la industria nacional, el gobierno -en lugar de sentarse con sus pares brasileños a tratar de buscar una solución-eligió matar al mensajero, atacando a través de algunos medios a las entidades que salen en defensa de sus representados.

Curiosamente, la fuente que respalda los reclamos es el propiogobierno de Brasil, a travésde las estadísticas elaboradaspor el Ministerio de Planificación, Industria y Comercio Exterior. La CAME lo cita para demostrar que los primeros puestos en el ranking de exportaciones hacia la Argentina son productos manufacturados; en sentido inverso, el trigo representa 15% de las ventas argentinas a ese país. En el mismo sentido, los brasileños nos venden autos terminados y la Argentina exporta autopartes y piezas para las terminales brasileñas.

El comunicado de CAME recuerda que
«a mayo el déficit comercial con Brasil asciende a u$s 552 millones, y a ese mismo mes del año pasado teníamos un superávit de u$s 536 millones». Agrega que «de mantenerse la tendencia, el déficit bilateral superará los u$s 1.000 millones, situación que implica un intercambio que excluye y discrimina el valor agregado argentino».

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