Un día muy especial, además de ser «martes 13», donde todo se fue convulsionado con el correr de la fecha, y el ambiente general se vio inmerso en lo político, originando las opiniones a puro instinto e impulso, para traducirlo en índices que tuvieron las puntas bastante distantes. Desde un Merval anterior en «623» puntos, se decayó a un piso de «609», para reconocer máximos de «630»: y cerrar con «618» puntos, baja del día en 0,32 por ciento. Pero, realmente, una volatilidad intradiaria que estuvo asociada al tema excluyente de la jornada. Por esta vez, lógica. No se podrá saber la tónica del mercado, hasta que se disipe la polvareda y por más que la reacción de ayer, resultó un saldo negativo para las acciones.
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De $ 42 millones por total, en efectivo, casi $ 10 millones fueron a certificados, quedando una base de unos $ 32 millones en acciones. Esto posibilitó salidas lubricadas, donde aparecieron ciertos porcentuales altisonantes en cotizaciones, que escaparon a lo que dice el sobrio promedio. Repitió una bajante de nota la plaza de Comercial, con otro 8 por ciento, MetroGas se quedó con 3 por ciento de merma, la mayoría no pasó de 2 por ciento. Y la suba de Polledo, con 4 por ciento, más la de Rigolleau -con 3 por ciento- fueron las más llamativas en la tónica opuesta. Una fecha que quedó así como histórica, por la novedad de un estreno de «ballottage» argentino que no podrá recibir su bautizo. El país, los habitantes, los acreedores, la Bolsa, todos... deben comenzar a pensar en cómo se desatan los inmensos nudos que se han formado. Y el tema, de ahora en más, pasará solamente por allí. Informate más
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