31 de agosto 2006 - 00:00

Medida oficial impide que trigo suba más aquí

El trigo volvió a subir 4,5% en Estados Unidos y acumula un aumento de 10,5% en una semana, consolidando un recalentamiento del mercado internacional derivado de condiciones de oferta ajustada y en un clima seco que podría hacer peligrar la nueva campaña en todo el mundo. La Argentina no es ajena a esta situación pero decisiones oficiales tomadas en los últimos días mantienen deprimido el mercado. De hecho, la suba del trigo sólo registró una variación alcista de 0,8% ayer cuando cabía esperar otra reacción. Pero el virtual aumento de las retenciones como consecuencia del incremento del precio mínimo por el medio del cual se pueden registrar las exportaciones ya comenzó a deprimir el mercado local.

La suba de 4,5% en una sola jornada en Chicago rozó la variación más alta en tres meses luego de que India -el segundo gran demandante del mundo- informó que comprará 1,67 millón de toneladas para satisfacer sus necesidades domésticas. El incremento de las compras de India está presionado desde hace varios días la plaza internacional. A ello se suma el posible fracaso de la cosecha australiana. Se esperaban 10 millones de toneladas, pero ahora prevén recolectar 7 millones. «No hay trigo de calidad ni hay vendedores», reconocían ayer operadores que trabajan con los exportadores.

  • Posibles sorpresas

  • A esta situación ajustada de oferta frente a una demanda expansiva se suma el posible problema de la Argentina, que como Australia, podría sufrir sorpresas desagradables. Si bien se esperan 13 millones de toneladas de trigo para recolectar en la campaña 2006/07 el mínimo fracaso terminará impactando en la plaza local. Si ya se sabe que el consumo se ubica en 5,5 millones de toneladas y que la reserva de semilla se ubica en 500 mil toneladas se genera un saldo exportable de 7 millones. Y si bien los registros oficiales muestran probables ventas por 5,5 millones, sólo restaría 1,5 millón de toneladas posibles de exportación. En consecuencia, una mínima reducción de cosecha por la sequía que afecta a amplias zonas de producción y que provocó retrasos en la implantación o en la evolución inicial del cultivo, podría generar el hecho de que falte trigo para cubrir el tonelaje registrado por los exportadores. «¿Qué se haría en dicho caso?», se preguntaban ayer operadores. «Habría que anular operaciones registradas pero eso sólo puede realizarse con intervención del gobierno», decían algunos operadores. La importación de trigo es inviable ya que a valor Golfo cotiza en u$s 210 por tonelada, cifra que podría llegar a trepar hasta u$s 240 desde los destinos en que puede conseguirse cereal. Pero se sabe que las existencias mundiales caerán 13% antes de que termine el año. Otra alternativa es que ante la estrechez de oferta argentina se decida directamente cerrar los registros de las exportaciones, aunque la suba en los valores mínimos implican una medida similar pero no tan drástica.

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