Los mercados superaron mejor de lo esperado el examen de ayer. Lo que para algunos analistas iba a ser un lunes de debacle, se transformó en un día donde predominó la cautela. Fue así como el riesgo-país sólo subió 0,8% a 1.629 puntos básicos, con caídas de los títulos públicos inferiores a 1%. Ayudó a esta performance del mercado el avance de proyectos alternativos de ajuste. La Bolsa retrocedió 1,5% pero con negocios moderados por $ 22,74 millones. Los títulos públicos están dando rendimientos que superan 22% en títulos como el Par, que tienen garantía de la Reserva Federal de los Estados Unidos. También fue una jornada calma en bancos sin demanda importante de dólares por parte del público. Sin embargo, contra la posibilidad de retener los títulos públicos, atentan las altas tasas de interés que se les piden a las empresas locales. Por cheques de empresas de primera línea los bancos le piden hasta 6% mensual. Por lo menos, la tasa interbancaria bajó de casi 400% a 60% anual.
El riesgo-país en 1.629 es una buena noticia para los que imaginaban un lunes de debacle. La suba de apenas 0,80 por ciento de este indicador, ante un plan de recortes de gastos con escaso apoyo político, no es mala noticia.
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Pero la historia deberá ser escrita también hoy. A esta altura, el plan de déficit cero tiene menos apoyo político que el domingo y no se oyen ruidos de apoyos del exterior.
En Estados Unidos, hoy, al frente del Departamento del Tesoro, está Paul O'Neill, un hombre que viene del sector industrial. Las crisis financieras fuera de Estados Unidos o Europa son para este funcionario algo lejano. En cambio, para sus dos antecesores durante la gestión de Bill Clinton, Robert Rubin y su sucesor Larry Summers, las crisis financieras eran preocupantes. Summers es sobrino del Premio Nobel de Economía, Paul Samuelson. En realidad, en su familia predominan los economistas brillantes. Rubin tiene arraigo en el sistema financiero, trabajó en Goldman Sachs y, cuando renunció, integró el directorio de Citigroup. Por eso, se entiende que durante la crisis rusa y después la asiática, Estados Unidos participara de eficientes salvamentos a Corea del Sur y Brasil, que involucraron a todos los países desarrollados del G-7. Corea del Sur hoy tiene un riesgopaís de apenas 171 puntos, después de haber estado al borde del colapso. Pero ocurre que el presidente coreano en 1998 tenía un enorme poder político cuando asumió el ajuste y no vaciló en hacer quebrar a empresas ineficientes subsidiadas por el Estado, en liquidar 2.500 compañías de seguros y entidades financieras debilitadas. La gente acompañó el sacrificio donando sus joyas. Los vencimientos de corto plazo de Corea superaban los 30 mil millones de dólares que se sortearon sin megacanje.
• Contagio
Pero la Argentina está lejos de Corea, no sólo geográficamente. Ya desperdició el blindaje. Si no hay poder político, no hay salvamento, y hoy la Argentina tiene más posibilidades de salvarse por un aporte extraordinario de dinero del exterior que por el mercado mismo.
Nadie duda a esta altura que la Argentina está contagiando a los países emergentes. En lo que va del mes, el promedio del riesgo-país de los emergentes medidos en el EMBY, el índice de JP Morgan, creció 26 por ciento. En ese lapso, el riesgo-país de la Argentina subió 54 por ciento.
La caída de los títulos públicos argentinos ayer fue moderada. Los Global 2008 del megacanje bajaron 0,77 por ciento, mientras la serie 2018 lo hizo en 1,77 por ciento, y la 2031, en 0,09 por ciento. Sólo la 2008 tuvo activos negocios.
Por el lado de los bonos Brady, el FRB perdió 0,46 por ciento, mientras el Par Bond bajó 0,46 por ciento, y el Discount, 0,06 por ciento. El resto de las series de bonos de la deuda tuvo comportamiento de moderada baja.
Si se toma lo que pasó en los primeros 16 días de julio, se verá que el Global 2008 que nació con el megacanje perdió 27 por ciento de su valor, cuando tiene apenas un mes de vida. El día que empezó a cotizar este título valía 85,50 dólares. Ayer se vendía a 56,62.
• Merval
En la Bolsa también hubo calma y moderado volumen de negocios, como si la gran depuración ya hubiera tenido lugar. El índice Merval cerró en 323,96 puntos, con un retroceso de 1,55 por ciento. Se negociaron $ 22,74 millones. El viernes los negocios sumaron 45,6 millones que dieron lugar a una fugaz recuperación de casi 6 por ciento en los precios. Con la baja de ayer, la Bolsa pierde en julio 19,5 por ciento.
En Brasil la Bolsa retrocedió 1,90 por ciento y bajó el dólar 0,65 por ciento, a 2,58 reales, después de una fuerte intervención del Banco Central cuando tocó 2,60 reales.
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