Demasiado bueno para una sola rueda, la potente línea tomadora que había dejado su huella bien grabada en casi todos los mercados del martes, ayer ya se vio invadida por prestos vendedores que no dudaron en proceder al «descreme», y recordando que el signo general de estos tiempos es lo poco que duran las rachas buenas.
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El Dow Jones quedando casi neutro, mucho más atenuado el índice brasileño -aunque positivo de más de 1%- para el recinto local quedó un saldo promedio de aquellos dos. Ni tan escaso andar, como el Dow, ni todavía bien positivo como el Bovespa. El Merval debió soportar otra vez que se perforara el piso de los 1.600 puntos, con mínimo en 1.595, asumió una avanzada que lo elevó a máximo de 1.615. Y para culminar en zona de 1.610 con diferencia de 0,5% alcista. Todavía con saldo bien favorable en lo que va del mes, la jornada tuvo que saber gobernar un desempeño mucho más parejo en la presencia de ambas fuerzas.
La protección al signo positivo insumió un desgaste mayor de energías. Y las ventas empujaron de modo sostenido, haciendo inevitable que se ampliara la base transada -con asimilación dinámica- para evitar que la incursión de oferta afectara a los precios. Un medio por ciento apenas, llevó por esfuerzo de órdenes un nivel de más de 93 millones de pesos de efectivo.
La franja cubierta por el segmento accionario, sobre la torta completa del día, decreció en un punto: siendo ayer de algo más de 8 por ciento. Curiosamente, las tres especies fundamentales repitieron buena performance, superior a lo que dejó el promedio ponderado. Galicia con 0,9% de aumento, Acíndar y Petrobras con marcas de entre 2% y 3%. En verdad, el recorrido del listado líder resulta, a simple vista, como de una rueda de mejor nivel individual que aquello que atrapó el Merval como resumen. Lo único dudoso, es el haber tenido que subir los montos: ante venta insistente.
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