El conflicto entre el campo y el gobierno, y sus consecuencias sobre la economía real, ya sobrepasó las fronteras argentinas para despertar el interés y el análisis de los bancos de inversión norteamericanos. En ese sentido, un informe de Merrill Lynch afirma que, de continuar este escenario de incertidumbre política y económica, podría terminar presa de un aterrizaje forzoso en los próximos 18 meses.
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Al mismo tiempo, Merrill Lynch criticó las «obsoletas» políticas que utiliza el oficialismo para combatir la inflación y su intervención en el cálculo de índice de precios. Lo terrible es que no avecina grandes cambios en el estilo de gobierno y tampoco cree que el conflicto llegue a su fin en el corto plazo.
A continuación, los puntos destacados del informe:
Con el clima incierto el desempeño fiscal se mantiene con buenos resultados, aunque es principalmente impulsado por la recaudación que generan los impuestos a las exportaciones. La implacable suba en el gasto y una confianza ciega sobre los recursos extraordinarios, como son los que dejan altos precios de los commodities, terminan despertando las dudas sobre la sostenibilidad de las políticas.
Mientras tanto, el proyecto de ley está en el Congreso y ante la espera de la resolución final por parte de diputados y senadores, cuatro escenarios son imaginables. El primero es que el gobierno consiga la mayoría a través del voto peronista y se ratifiquen la movilidad y la suba de las retenciones. En este caso, intentará compensar a sus aliados rurales a través de beneficios para sus provincias. Pero este escenario podría desencadenar en que el conflicto dure indefinidamente.
La segunda posibilidad, que es la más deseable, es que introduzcan modificaciones al proyecto, tanto en la baja del impuesto como en la suspensión de su movilidad. Sin embargo, un veto del gobierno podría encender el conflicto nuevamente.
En la tercera alternativa, que es poco esperable, se considera la división de opiniones en el bloque peronista, rechazando el proyecto.
En cuarto lugar, aún menos probable que la alternativa anterior, sería la de una negociación entre las partes. Sin embargo, no debe ser descartada porque el factor sorpresa siempre está vigente en la Argentina.
Por otro lado, el conflictoentre el agro y el gobierno termina afectando al sistema financiero a través de la cancelación de depósitos, como la que se evidenció en mayo, que forzó al BCRA, a cargo de Martín Redrado, a ejercer una activa intervención en el mercado de bonos y cambiario.
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