(El destituido juez de la Corte Suprema de Justicia, Eduardo Moliné O'Connor, aprovechó ayer un diálogo por «radio América» para sintetizar los argumentos en su defensa. Lo principal que se le escuchó fue la explicación de por qué no renunció al cuerpo como hicieron Julio Nazareno o Guillermo López: porque lo habían acusado de ordenar un pago de $ 400 millones a una empresa. Si no se hubiera defendido, dijo, hubiera quedado la impresión en el público de que eso pudo ser cierto. Veamos esos dichos de Moliné.)