28 de abril 2006 - 00:00

Moreno explicó el "modelo" que aplicaría si fuese Miceli

Guillermo Moreno
Guillermo Moreno
«Sólo me interrumpís si llama el Presidente o el ministro.» En clave pingüina, Guillermo Moreno se presentó ayer ante un puñado de diputados bonaerenses en La Plata que algunos creyeron percibir como un lanzamiento del funcionario como alterno de Felisa Miceli.

El Presidente -demás está decirlo- es Néstor Kirchner, y el ministro -acá la aclaración vale ante los distraídos- es Julio De Vido, amigo de Moreno y su «jefe» directo, según admitió el comisario de precios, a pesar de que orgánicamente depende de Miceli.

Ante el club reducido de diputados bonaerenses, Moreno se detuvo a explicar su «modelo» de gestión, pero no enfocó -como se esperaba- en la lucha contra el aumento de precios, sino que, más global, discurrió entre visiones monetarias, tenencia de divisas y superávit.

Dedicó, además, un capítulo de su larga exposición a revisitar su pasado político. «No sé por qué me vinculan con la derecha peronista. Me ligan a Guardia de Hierro y yo militaba en la Tendencia. Si hasta fui a esperar a la cárcel a «Canca» Gullo cuando lo soltaron.»

Moreno visitó antes a Felipe Solá y, en Diputados, lo recibieron el jefe del FpV, Fernando «Chino» Navarro, Ismael Passaglia (titular de la Cámara), Marcelo Feliú, Juan Zitti, Mirta Cure, Nicolás Dalesio y Carlos Bonicatto, entre otros.

Con su tono, su impronta, algo de sobreactuación -cortó la charla para atender por teléfono en dos ocasiones a Kirchner y otras dos a De Vido-, y una no confesa pero implícita subestimación de Miceli, Moreno se presentó (sin manifestarlo, vale decirlo) como un ministro de Economía paralelo.

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    Fue ante los diputados, que se desvivieron en elogios, donde expuso su visión sobre la economía y se dedicó a explicar su origen político. Lo más interesante puede resumirseen los siguientes puntos:   

  • «La inflación actual es ficticia porque no hay estructura de costos, entonces los precios están distorsionados. A mí viene una empresa y me muestra índices de costo internacionalesy lo que yo necesitoes estructura de costos, si no, no puedo saber si el aumento que piden o que quieren justificar es real», explicó y agregó: «Yo voy a hacer una auditoría de costos para definir un margen de rentabilidad apropiada».

  • Aquel argumento, recordó, lo usó ante las telefónicas cuando como secretario de Comunicaciones renegoció contratos y tarifas, y ahora es la norma que, sostiene, debe regir. Aprovechó, entonces, para castigar a los 90: «El responsable de que no haya datos para estructura de costos es Cavallo» al abrir la Aduana, fijar un cambio forzado y destruir la Secretaría de Comercio. Quizá haya, en eso, un reproche de rebote a Roberto Lavagna.   

  • «Tenemos que mantener este tipo de cambio» en el orden de los 3 pesos por dólar. Pero la clave, señaló, es detenerse en la tenencia de dólares. «La Argentina es uno de los países donde hay más dólares: aquí hay 40 mil millones (y los argentinos en el exterior tienen 130 mil millones), por lo que somos uno de los países con mayor cantidad de dólares.» Defendió, entonces, la compra de divisas -facilitada por la baja demanda de dólaresy planteó que hay que tener un equilibrio entre dólares y pesos porque, dijo, «la economía a largo plazo en la Argentina se maneja en dólares» y citó, como ejemplo, el mercado inmobiliario. «Eso -dijo- es lo que tenemos que cambiar.»

  • Consultado sobre la perspectiva de inflación, sostuvo que «la meta del gobierno debe ser tener una inflación de 4 o 5%: si es de 12%, podemos vivir, pero no nos va a dar margen para mejorar los indicadores de desocupados y de distribución de la riqueza». Pero especuló que esa cifra recién sería posible en 2008. Hizo, entonces, un paralelismo con el colesterol: «Estamos entre 220 y 260 -metaforizó- en que se puede atender el problema con dieta. Pero si pasamos los 260, tenemos que ir a que nos mediquen».

  • Luego de interrumpir la charla para atender, según dijo, a Kirchner, respondió algunas preguntas:

    -¿Cómo se frenan las expectativas inflacionarias de la gente?, lo sondeó un diputado.

    -El mazazo más fuerte se lo dimos cuando bajamos 15% los precios en los hipermercados cuando el ministro de Economía era De Vido. ( Administrativamente era real porque entre la salida de Lavagna y la designación formal de Miceli, De Vido tuvo la firma de Economía.)

    -¿No está mal que el peronismo convierta al superávit en un tótem?, lo interrogó otro. -No. Es la forma de manejar las variables macroeconómicas para definir, con intervención del Estado, el rumbo de la economía. Eso es muy peronista.

    . Fue el pie esperado por Moreno -que fue a La Plata invitado por Navarro, a quien conoció cuando eran miembros de los equipos técnicos del Kirchner candidato de 1,8%- para poder detenerse en aclaraciones sobre su pasado. «Dicen que fui guardián (por Guardia de Hierro), pero no es así: yo militaba en la Tendencia y fui uno de los gestores de Intransigencia y Movilización en la Capital (línea cuyo jefe era Vicente Leónides Saadi). Si hasta fui a esperar al «Canca» Gullo cuando lo liberaron (en el 82, luego de estar detenido desde 1976)».

    . Antes de irse, a las apuradas, tuvo que responder otra queja sobre los precios de referencia para la carne porque, según sus cálculos, el costo del kilo de novillo es de 90 centavos que vendido a 2,40 permita una ganancia razonable. Igual, un legislador lo cruzó.

    -Los ganadores dicen que si no tienen ganancias se pasan a la soja, lo que afectaría el empleo porque la ganadería crea más empleo que el agro.

    -Eso es real. Tengo mi visión pero es un tema que depende de la Secretaría de Agricultura. No es mi área y no me hagan hablar de lo que no quiero hablar.
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