Moyano sorprende, dice no a una devaluación
Hugo Moyano llevará hoy al corazón mismo de la UIA su rechazo a la devaluación del peso que los industriales le reclaman al gobierno. Esa medida, cree el camionero, no haría más que agravar la crisis, al igual que un recorte de salarios, que también rechaza. Pedirá que se potencien controles aduaneros para frenar invasión de importados.
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Hugo Moyano
Esa postura fue explicitada ayer por Héctor Daer, secretario de Prensa de la CGT, y será reflejada, posiblemente con matices, hoy por Moyano durante su disertación en el encuentro de la UIA que se desarrolla en Pilar.
Pero además de oponerse a una variación brusca del dólar, el camionero -que esta semana planea reunir a la mesa chica sindical- se pondrá el traje de empresario para hacerle un pedido al gobierno: que acreciente los controles aduaneros para evitar el ingreso de mercadería, sobre todo provenientes de los países asiáticos.
La ecuación que hacen en CGT es que, aun con una desvalorización del peso, para tener lo que los industriales llaman «dólar competitivo», no se frenará la invasión de productos asiáticos que se quedan sin mercado en EE.UU. y Europa.
«Esas importaciones sólo se pueden frenar con un fuerte control aduanero», se explicó ayer desde la cúpula cegetista. Para eso, dicen, es necesaria una política antidumping. Moyano expondrá su posición un rato antes de anunciar la llegada de la Presidente.
El otro punto que Moyano quiere dejar claro en su exposición frente a los industriales -a su lado, estará el empresario Luis Betnaza, vice de la UIA y número dos de Techint- es el reclamo de los gremios a cualquier medida que incluya un recorte de los salarios.
«No vamos a aceptar reducciones salariales como método», se indicó desde la CGT que, para ese rechazo, arguyen que un deterioro en el poder de compra agudizará la retracción en el mercado interno.
Por eso, Moyano podría citar como caso testigo la negociación llevada a cabo entre el gremio SMATA y la General Motors, que derivó en suspensiones rotativas de personal, pero con el pago de 70% del salario en los días no trabajados. «Eso es un esfuerzo compartido», dicen en CGT.
El episodio GM-SMATA comenzó a ser observado con detenimiento a medida que el mapeo de la crisis que está realizando la central envían un formulario gremio por gremio para que detallen despidos, suspensiones, horas extras, etc.revela que el impacto es más que el imaginado.
El tema será motivo de análisis, esta semana, en el seno de la CGT si se concreta una reunión de la mesa chica.
Hoy, en tanto, Moyano compartirá panel con el gobernador del Chaco, Jorge Capitanich; y de Santa Fe, Hermes Binner, además de los legisladores Ernesto Sanz y Agustín Rossi. Como se dijo, se sentará junto a Betnaza.




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