Musimundo reabrió ayer casi todos sus locales, luego de que dos sucesos aparentemente no relacionados entre sí los obligaran a cerrarlos. La empresa que ha pedido su concurso preventivo sufrió el embargo por parte de Sony Music de sus sucursales en Alto Palermo y en Florida al 600, que el lunes retiró de los mismos mercadería por un valor cercano a los u$s 800.000.
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Paralelamente, según afirmaron fuentes de Musimundo, «se cayó el sistema», por lo que se vieron impedidos de realizar ventas y de facturarlas. «Sobre llovido mojado», se quejaba ayer un alto ejecutivo de la cadena.
En la víspera los empleados volvieron a trabajar en 92 de los 94 locales, permaneciendo cerrados los dos embargados el día anterior. Sin embargo, durante la jornada, la empresa hizo febriles esfuerzos para aprovisionar de mercadería a esas dos bocas de venta, llevando stocks desde otras.
El embargo de Sony Music, uno de los principales acreedores de Musimundo (reclama una deuda de u$s 14 millones) se produjo a horas de que el juez del concurso lo «provea». En efecto, según versiones recogidas en Tribunales, la convocatoria sería abierta entre hoy y mañana. El total de los pasivos de la cadena ronda los u$s 200 millones, la mayor parte de las cuales corresponden a bancos y proveedores.
Según un rumor que viene circulando en el ambiente desde hace un par de semanas, Sony le habría pedido a The Exxel Group que le «comprara» el crédito; en otras palabras, que saldara la deuda. Como no obtuvieron una respuesta afirmativa al reclamo, procedieron con el pedido de embargo.
De todos modos, no sería Sony el primer proveedor que le retira mercadería de los locales a Musimundo: esto ya había pasado antes de la convocatoria con otros fabricantes y/o importadores de artículos de computación y con algunas editoriales.
En sentido contrario, se dice que Musimundo había convencido a varias editoras de libros volver a entregarles mercadería en consignación, con el argumento de que «sólo si estamos abiertos y operando vamos a poder pagar la deuda». Cabe recordar que la cadena casi no tiene activos propios, dado que todos sus locales son alquilados.
Desde ya, lo de ayer fue un duro golpe a esa intención, y se dice en el Exxel que entre el resto de los acreedores habría caído mal la actitud asumida por la disquera japonesa. También se afirma en el grupo que capitanea Juan Navarro que siguen negociando con el resto de los acreedores en base a la propuesta de un fideicomiso, manejado por los bancos, que distribuirían los ingresos entre los tenedores de la deuda.
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