20 de junio 2007 - 00:00

Negocia Brasil por subsidios agrícolas

Peter Mandelson
Peter Mandelson
Berlín (EFE, Reuters) - El ministro alemán de Economía, Michael Glos, manifestó ayer su esperanza de que la reunión de negociadores de Brasil, India, la Unión Europea (UE) y Estados Unidos -el llamado G-4- que comenzó ayer en Potsdam sirva para dar un impulso a la bloqueada ronda de Doha para la liberalización mundial.

«La presión sobre todos los participantes ha aumentado notablemente», señaló Glos.

El ministro subrayó que los principales obstáculos no proceden ahora de Europa y añadió que esperaba que se alcancen, por fin, soluciones.

Glos defendió que la Unión Europea haya decidido iniciar en paralelo negociaciones para firmar sendos acuerdos de libre comercio con India y Corea, porque así se prepara para un eventual fracaso de Doha.

Representantes del G-4 se reúnen desde ayer y previsiblemente hasta el sábado en Potsdam, junto a Berlín, para buscar fórmulas que permitan concluir con éxito la ronda de negociaciones de Doha de la Organización Mundial del Comercio (OMC).

La UE está representada por el comisario de Comercio,Peter Mandelson. «El encuentro de negociadores del G-4 no puede concluir la ronda de Doha pero puede determinar si la ronda puede concluirse», dijo Mandelson a través de un comunicado.

Los negociadores de la OMC se han propuesto buscar poner fin a la ronda de negociaciones de Doha a finales de este mismo año.

Para que ello sea posible, se necesitan tener completas las líneas maestras del futuro acuerdo antes del fin del verano ya que la discusión de los detalles puede tardar meses.

Durante la cumbre del G-8 en Heiligendamm, los líderes de los siete países más industrializados del mundo y Rusia hicieron un llamamiento para sacar adelante la ronda de Doha.

Los países en desarrollo critican que sus productos no sean competitivos en el mercado internacional debido al proteccionismo de los países industrializados, pero tampoco la UE y Estados Unidos logran ponerse de acuerdo sobre la reducción de las subvenciones y aranceles agrícolas.

Los países industrializados, por su parte, reclaman a las naciones emergentes como Brasil e India que reduzcan sus aranceles a los productos industriales y servicios.

La reunión está anunciada como un «encuentro de trabajo» para el que en principio no habrá acceso alguno a la prensa.

El encuentro está acompañado de protestas de organizaciones no gubernamentales que critican el carácter exclusivo de las negociaciones.

En tanto, el jefe de la OMC rechazó ayer las sugerencias de que China no está haciendo lo suficiente para colaborar con las conversaciones de libre comercio global, pero dijo que Pekín estaba algo reacia a aceptar un mayor recorte arancelario en el sector agropecuario.

Pascal Lamy, director general de la Organización Mundial del Comercio, dijo que los negociadores chinos eran enérgicos en los intentos de avanzar en las conversaciones en la Ronda de Doha.

«China está muy comprometida en las negociaciones, pero su involucramiento no toma la misma forma que el de otros», dijo Lamy a los reporteros durante una visita a Pekín.

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