Negocian en Buenos Aires por conflicto petrolero
Mañana un seleccionado de sindicalistas de petroleros privados patagónicos comparecerá ante el ministro Julio De Vido para negociar alguna salida al reclamo del sector de una reducción de la carga fiscal sobre los salarios de esa actividad, que están entre los más altos del país, por la naturaleza de la tarea, pero también en regiones de alto costo de vida. Superados por los activistas violentos que provocaron ya dos muertes en Las Heras, Santa Cruz, intentarán enmendarse ante la autoridad política, a la que buscarán asegurarle que la tregua alcanzada el viernes en esa localidad es duradera y que no volverán las huelgas ni los cortes en un conflicto donde el fisco dejó de percibir más de $ 115 millones en impuestos, regalías y retenciones. Los acompañará Hugo Moyano, cuyo gremio de camioneros reclama lo mismo que los petroleros patagónicos, pero en todo el país, ya que esa actividad logró fuertes alzas salariales también merced a métodos compulsivos contra empresas y consumidores. El gobierno analiza la forma de reducir el peso del Impuesto a las Ganancias pero no ha definido aún cómo acceder a ese reclamo sin desbaratar la relojería impositiva ante eventuales planteos de la generalidad de los contribuyentes.
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Hugo Moyano
También promovía transitar por una vía alternativa respecto de la CGT regional Patagonia, que el día anterior, en la misma localidad, emplazó al gobierno de Néstor Kirchner, vía telegrama, a instrumentar en un plazo máximo de 30 días, bajo amenaza de convocar a un paro general de actividades, una « solución» para los trabajadores alcanzados por el tributo. Los petroleros habían faltado al convite de la CGT y, en una estrategia de último momento, mudaron la sede de su propio plenario: desde la santacruceña Caleta Olivia (vecina a Las Heras) a la chubutense Comodoro.
Segovia, Pereyra y Mansilla impulsarán ante De Vido la suba del mínimo no imponible de Ganancias y, como dato clave, que se tome en consideración para el cálculo del tributo sólo el salario básico de los trabajadores, tal como aplica el Estado Nacional para el pago de las asignaciones familiares, sin tener en cuenta los pagos adicionales que perciben los trabajadores de ese sector: por zona desfavorable ( perciben un equivale a 42% del básico en Neuquén, Río Negro, Chubut y Santa Cruz norte, y el trepa a 85% del básico en Santa Cruz sur y Tierra del Fuego, lo que se conoce como zona 1, Cuenca Austral); desarraigo familiar (20% sobre el total de las remuneraciones); horas extras; viáticos desde y hacia el lugar de trabajo (a razón de $ 7,40 por hora, que se multiplican considerando las grandes distancias que median entre las ciudades y los pozos petroleros), y los denominados tickets de vianda ($ 25 por día, que totalizan unos $ 500 al mes). Todas, «conquistas gremiales» conseguidas a golpe de bloqueo a yacimientos, pero con impensado efecto bumerán para los bolsillos de los trabajadores, que derivó en un dolor de cabeza para la dirigencia sindical. Testigo de estas ventiladas « conquistas» es, por caso, la planta de almacenaje de Termap Caleta Olivia, tomada en 2005 por los trabajadores, que ahora apenas asoma por detrás de una fortaleza que debió construir la operadora. El perímetro quedó cercado por una pared de cemento de unos 3 metros de alto, y a unos 500 metros hacia dentro del predio, otro cerco de alambre de púa, de otros 3 metros de alto, resguarda los tanques de petróleo que los afiliados al gremio amenazaron, en la última revuelta, con hacer volar si no conseguían un incremento salarial.




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